Jospin recibe numerosas críticas tras el anuncio del cierre de Vilvoorde
El primer ministro belga, JeanLuc Dehaene reprochó ayer a su homólogo francés, Lionel Jospin, haber mantenido las ilusiones de los trabajadores de la factoría Renault en Vilvoorde al comprometerse en su campaña electoral, en caso de ganar las elecciones, a revisar el expediente de cierre de la fábrica.Tamién Jospin ha recibido críticas desde su propio partido. El ex ministro socialista Henri Eminanuelli calificó la decisión definitiva de cerrar Vilvoorde -adoptada el sábado por el Consejo de Administración de Renault- de "muy mala noticia " y ha pedido que esta cuestión sea abordada mañana por el Grupo Socialista en la Asamblea Nacional.
El Partido Comunista Francés, por su parte, ha reclamado una "iniciratoria" y la paralización de los "planes de supresión de empleos". Uno de los responsables nacionales del PCF, Paul Lespagnol, afirmó ayer que Jospin se había comprometido a mantener esta fábrica y se pregunta la razón de que no haya respetado este compromiso.
Los partidos de la derecha francesa se han sumado a las críticas a Jospin, y André Rossinot, presidente del Partido Radical, calificó a los trabajadores de Vilvoorde de las "primeras víctimas del jospinismo ".


























































