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El Partido de los Hijos

Si existiera el Partido de Nuestros Hijos, si tuviera un líder, votos suficientes y apareciera en televisión, estamos seguros de que habría blandido como una maza los datos del Istat sobre Italia para contestar a la gran hipocresía colectiva de la reforma del Estado de bienestar. Si ese partido existiera, se preguntaría: pero ¿dónde está ese Estado de bienestar? Para los afiliados al Partido de Nuestros Hijos, el único Estado de bienestar está representado por la madre, o sea, por la familia, el único salario mínimo garantizado es la paga semanal de los padres, la única asistencia al hacerse adultos es la hospitalidad paterna bajo el techo doméstico hasta los treinta y tantos años. (...)No es que nuestros hijos no adviertan la seducción de apoltronarse al calor de la familia hasta una edad tardía, disfrutando de moto y chaqueta de piel pagados con la pensión de invalidez del abuelo o de jubilación de la madre; pero estando constituidos en partido, no se evadirían ante a escalofriante perspectiva de tener que hacer lo mismo con sus hijos en el futuro, sólo que con menos dinero en el bolsillo. (...)

Si existiera el Partido de Nuestros Hijos, sería el partido más de izquierdas de Italia, porque estaría orientado hacia el futuro, necesitado de progreso, (...) anhelante (...) de ese dinamismo social que sólo puede mantener viva una nación. Si existiera ese partido, habría que votarle.

16 de mayo

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