Indignación y rabia en el aniversario del apuñalamiénto de David Afonso

En silencio, aunque avasallados por las cámaras de televisión, Maribel García, madre adoptiva del fallecido David Alfonso, su padre y unos setenta miembros de Jóvenes contra la Intolerancia se manifestaron ayer en recuerdo del joven asesinado hace un año en Arganzuela. Sostenían una sábana blanca, símbolo de paz y de rechazo de la violencia. "Basta ya, todos contra la violencia urbana" se leía en las pancartas. Los manifestantes estaban indignados por la decisión del fiscal de pedir "sólo" un año de cárcel para los procesados.

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David Alfonso falleció en la madrugada del 15 de mayo de 1996 de una puñalada en el corazón. Su muerte se originó durante una violenta reyerta en la que participaron unos 30 jóvenes. A la semana del crimen, la policía detuvo a los ocho sospechosos -todos jóvenes- y dio el caso por cerrado. Posteriormente, la instrucción judicial ha demostrado que no todo estaba tan claro.La calificación del fiscal, que ha imputado a los ocho implicados un supuesto delito de riña tumultuaria, ha coincidido con la que el juez estableció el 8 de noviembre de 1996 en el auto de procesamiento. En este auto, según fuentes de la acusación, el juez tampoco acusó del crimen a ninguno de los inculpados y se limitó a señalar que los hechos que se les atribuían constituían una riña tumultuaria. El motivo que ha llevado tanto al juez como al fiscal a no imputar el homicidio a los acusados ha sido la falta de una prueba contundente. "El forense ni siquiera ha sido capaz de determinar con qué tipo de arma se cometió el crimen, y las declaraciones de los testigos e implicados son contradictorias y confusas", indicaron las citadas fuentes de la acusación particular, que ha solicitado para cada acusado 12 años de cárcel por homicidio.

"Con decisiones como la del fiscal se deja de juzgar la muerte de David Alfonso y se pasa a juzgar tan sólo una pelea. ¿Cómo es posible? ¿Acaso no hay culpable? ¿Va a quedar impune el criminal?", se interrogó el presidente de Jóvenes contra la Intolerancia, Esteban Ibarra. Esta organización fue la que convocó la marcha en memoria del fallecido.

La manifestacióna partió del colegio Santa María Micaela yterminó en el parque de Arganzuela, donde David fue asesinado. A mitad de camino, Amparo Montoya, la madrina del joven, se unió al acto. "Lo cogí con 15 meses y le crié, porque sus padres se habían separado", dijo llorando, mientras enseñaba la foto de David que, como muchos otros presentes, llevaba prendida en la chaqueta.

"He perdido confianza en la justicia", añadió antes de marcharse. "Tengo mucha tristeza hoy, pero espero que de aquí al juicio recapitulen y se den cuenta de lo que están haciendo", había declarado un poco antes la madre adoptiva del joven.

Al final del acto, el padre y la madre adoptiva de David Alfonso, junto con miembros del colectivo de Víctimas contra Agresiones Violentas, depositaron tres ramos de flores en el lugar donde el joven fue asesinado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de mayo de 1997.