La Caixa de Catalunya invierte 56,848 millones en comprar el 3,04% de Repsol

Caixa de Catalunya, la tercera caja de ahorros de España, ha decidido sumarse al grupo de bancos y cajas con presencia significativa en las grandes empresas industriales. La entidad informó ayer que ha adquirido el 3,04% de la petrolera Repsol por 56.848 millones de pesetas. Portavoces de Caixa de Catalunya explicaron esta inversión como "simplemente fmanciera, debido a las expectativas de rentabilidad que ofrece la empresa", sin que implique ninguna intención de formar parte del núcleo estable de accionistas de la petrolera, formado por el BBV (8%), La Caixa (7%) y Petróleos Mexicanos (5%). Fuentes próximas a la entidad descartan que vaya a ampliar su participación en la petrolera.

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La Caixa de Catalunya inició las compras de acciones de Repsol hace unos tres meses, actividad que continuó durante la privatización del último paquete del Estado en la compañía, en abril, y que culminó el pasado miércoles con una operación en Bolsa en la que formalizó la propiedad sobre el paquete más importante, el 2,6%, que incluía una elevada cantidad de título adquiridos en el extranjero.La entidad catalana, que no se plantea tampoco acceder al consejo de la empresa petrolera, descartó ayer cualquier acuerdo de compra de acciones con el principal accionista catalán e Repsol, La Caixa. No obstante, según fuentes financieras, el director general de la Caixa de Catalunya, Francesc Costabella, había informado de sus intenciones a su homólogo de La Caixa, Josep Vilarasau.

Las compras se han realizado a un precio medio de 6.230 pesetas por acción, que multiplicado por los 9,122 millones de acciones adquiridos suman los mencionados 56.848 millones de pesetas. Una parte significativa de esas acciones, 600.000, fue adquirido en el tramo institucional de la reciente privatización del 10% del capital de Repsol. La acción de Repsol cerró a 5.960 pesetas, tras perder en el día un 1,32% (80 pesetas).

En términos comparativos, las compras realizadas por la Caixa de Catalunya se han producido en un momento de alta cotización de las acciones. Justo un año antes, La Caixa había adquirido un 2% de la empresa por 27.000 millones, a 4.586 pesetas por título. Y hace tan sólo un mes adquirió otro 2%, en este caso por un importe máximo de 5.960 pesetas, aunque el coste medio fue muy inferior.

Como en otros casos, el atractivo de las inversiones industriales para cajas y bancos crece de forma directamente proporcional al descenso de los tipos de interés, que reducen los márgenes financieros de la actividad tradicional de concesión de créditos.

En el caso de Repsol, su nuevo accionista, Caixa de Catalunya, espera un rendimiento medio de esa inversión del 12% al 15% durante los próximos anos, muy por encima del que ofrece la inversión crediticia. A pesar de ello, los portavoces de la entidad han manifestado que la concesión de créditos crece a un ritmo interanual del 18%.

No obstante, y en la misma línea de creciente atención hacia las participaciones en empresas, el propio presidente de la entidad de ahorro catalana, Antoni Serra Ramoneda, declaró hace un año que la Caixa de Catalunya disponía de 180.000 millones de pesetas que podían transformarse sin dificultad en inversiones financieras.

Estas declaraciones se produjeron en el momento en el que la entidad catalana estaba adquiriendo acciones de la concesionaria de autopistas Acesa, sociedad de la que actualmente posee el 5,09%, tras un desembolso de 17.000 millones. Tras la compra del 3,04% de Repsol, el dinero disponible para invertir de la Caixa de Catalunya ronda aún los 150.000 millones de pesetas, según las fuentes consultadas.

Otro hecho que explica el deseo de invertir en grandes empresas es la normativa del Banco de España que favorece e impulsa este tipo de operaciones. La autoridad monetaria permite a las entidades financieras consolidar directamente en su cuenta de resultados los beneficios procedentes de las empresas que cotizan en Bolsa en las que las entidades posean más de un 3% del capital. La normativa también incluye ventajas fiscales en el tratamiento de esos beneficios.

Fuentes próximas a la entidad descartaron que su participación en Repsol vaya a incrementarse a corto plazo y, ni mucho menos, alcanzar el 5%, cifra mágica que, de nuevo según la normativa del Banco de España, daría lugar a beneficios fiscales adicionales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 08 de mayo de 1997.

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