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VIOLENCIA EN EL PAÍS VASCO

ETA asesina a un inspector de policía en Bilbao la víspera de su 'jornada de lucha'

La alerta cursada por Interior advirtiendo de un inminente atentado de ETA resultó estar plenamente justificada. El inspector de policía Luis Andrés Samperio Sañudo, de 37 años, fue asesinado ayer de un disparo en la cabeza, cuando iba a entrar al portal de su domicilio de Bilbao. El agente, que tenía asegurado su traslado en fechas próximas a Cantabria, de donde era natural, estaba destinado desde hace 14 años en Euskadi. El asesinato se produjo la víspera de la jornada de lucha convocada por ETA para hoy en Euskadi y 24 horas después de que el Pacto le Ajuria Enea reiterase su disposición a buscar una salida dialogada al problema de a violencia. La banda terrorista ha causado ocho víctimas mortales en lo que va de año.

Dos hombres a cara descubierta dispararon un único tiro en la cabeza de Samperio, destinado en el Grupo de Estupefacientes de la Brigada de Policía Judicial de Bilbao. El atentado ocurrió a las 14.23 en el barrio bilbaíno de Deusto, en las proximidades de su domicilio. Los asesinos escaparon en un vehículo, que se sospecha podía estar ocupado por una tercera persona para facilitar la huida.Pese a los intentos de reanimación de los miembros de los servicios sanitarios que acudieron en su auxilio, el agente falleció prácticamente en el acto. Según el parte médico, presentaba un tiro en la cabeza, con orificio de entrada por el occipital derecho y de salida por el frontal izquierdo, con pérdida de masa cerebral y otorragia.

Renault 11

Samperio murió a pocos metros de su casa, en unas viviendas municipales donde residen familias de policías. El inspector tenía dos hijas, de 12 y 8 años. Los alumnos y los profesores del colegio Ibaigane preparaban para hoy una concentración de repulsa por el asesinato del padre de sus compañeras. Tras disparar contra el inspector, los autores del atentado huyeron en un Renault 11, matrícula BI-5982-AW, que había sido robado. El vehículo fue localizado en una zona de estacionamiento situada junto al parque de Doña Casilda.

La policía cree que el comando llegó hasta ese lugar tras cruzar la ría del Nervión desde el barrio de Deusto por el puente de Euskalduna, inaugurado hace sólo una semana. Un equipo de artificieros hizo explosionar dos cebos, antes de inspeccionar al vehículo, para comprobar si escondía una trampa explosiva.

Antes de incorporarse a la Policía Judicial el agente asesinado había trabajado en la Brigada de Seguridad Ciudadana, después en el Grupo de Extranjería y, desde hace unos meses, en el Grupo de Estupefacientes. Los méritos acumulados en este tiempo le aseguraban en la próxima convocatoria del concurso de traslados la posibilidad de optar a un nuevo puesto de trabajo en la comisaría cántabra de Torrelavega, a pocos kilómetros de Santiago de Cartes, su localidad natal, en la zona donde reside su familia.

Samperio, que era "muy exigente" en las medidas de autoprotección, había sido secretario general del Sindicato Profesional de Policía en Vizcaya (SPP) hasta que dejó el puesto en las últimas elecciones sindicales habidas en el cuerpo. Tanto la Ertzaintza como la Guardia Civil y la Policía Nacional habían recibido en los últimos días instrucciones de extremar las medidas de seguridad ante una previsible intensificación de atentados, que precederían a la jornada de lucha convocada conjuntamente por ETA y HB. Una circular interna de HB llamaba a los militantes de todas las organizaciones de su entorno a movilizarse hoy para "convulsionar a la sociedad vasca" e "implicarla" en la exigencia del reagrupamiento de los presos de ETA en cárceles del País Vasco.

La policía vasca enmarca también en los prolegómenos de esta jornada de lucha la explosión de dos artefactos en sendos chalés de Hondarribia (Guipúzcoa), propiedad de dos empresarios, que no causaron daños de importancia.

La capilla ardiente con los restos mortales del inspector quedó instalada anoche en el Gobierno Civil de Vizcaya. El funeral, al que probablemente asistirán el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, y el director general de la Policía, Juan Cotino, se celebrará a las 13.30 de hoy en la iglesia de los Padres Agustinos. A continuación, el féretro será trasladado a Cantabria.

Este atentado refuerza la tesis de la existencia en Vizcaya de un grupo estable de ETA, recompuesto tras las sucesivas operaciones policiales, que las investigaciones no han determinado si está integrado por activistas legales (no fichados) o liberados (a sueldo de la organización). Hasta ahora, Interior manejaba la hipótesis de la existencia de un comando itinerante en el País Vasco, que utilizaría la infraestructura existente en cada provincia.

Otro asesinato en febrero

Después de más de un año sin atentados mortales en Vizcaya, ETA asesinó el pasado 18 de febrero en el barrio bilbaíno de Santutxu al policía nacional Modesto Rico mediante una bomba que los terroristas colocaron bajo el asiento de su coche particular. Un mes antes fue desactivada en Bilbao una bomba lapa, que había sido adosada al automóvil de otro policía. En este caso los artificieros pudieron desmontar el artefacto porque un comunicante que dijo hablar en nombre de ETA alertó de su colocación.

La última acción de ETA antes del asesinato de Samperio se registró el 1 de marzo. Un coche bomba, presumiblemente preparado para ser activado al paso de un convoy policial, estalló sin causar heridos en un descampado de las afueras de Bilbao, en las cercanías del cuartel de la Guardia Civil de La Salve.

El ministro del Interior, Jaime Mayor, se negó a hacer declaraciones políticas sobre el atentado de ayer. Se limitó a señalar que "hay que perseverar y ser tenaces" en la lucha contra ETA. Todos los sindicatos de policía expresaron su rabia y condena por este nuevo asesinato, a la vez que se mostraron contrarios a que los partidos políticos emprendan cualquier diálogo con la banda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de abril de 1997

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