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Tribuna:EL QUIRÓFANO

Otro capítulo greco-hispano

Buen espectáculo. Barcelona y Villeurbanne cumplieron y brindaron un buen espectáculo. Ambos estuvieron a la altura de lo exigido. El Barça jugando contra su pasado supo mantener el temple y en los peores momentos les respondieron sus estrellas. Los franceses, más limitados en armamento, mostraron el por qué de su presencia en Roma. El partido fue mejor en la primera parte, bajando la calidad pero subiendo al máximo su emoción en la segunda. La zona francesa creó muchos problemas, pero no los suficientes para tumbar al Barça. Un base con mayúsculas. Los buenos jugadores despiden un aroma especial. Hasta botando la pelota se podía observar que el norteamericano Rudd es un jugador con talento. Le sobra oficio, sabe manejar a su equipo, no necesita gafas para leer los partidos y el egoísmo no está en su diccionario. A diferencia de otros compatriotas suyos, Europa no es un refugio dorado donde aumentar su cuenta corriente. Únicamente cuenta con un problema irresoluble. El tiempo no pasa en balde. Pero para eso está. la experiencia. Dio primero, se tomó un respiro y cuando el partido estaba en el alero apareció de nuevo. Su intercambio baloncestístico con Djordjevic fue lo mejor del partido.

Juventud recuperada. Fue una noche para hombres curtidos. Jiménez, el hombre que ha sufrido en sus propias carnes toda la desgracia del Barça en esta competición recordó los tiempos en los que era el mejor 4 de Europa. Corrió, los pocos contraataques del partido, echó una mano a los hombres altos y anotó con asiduidad. No quiere dejar pasar otra oportunidad y se ha convertido en hombre clave en su equipo.

Esperan los griegos. Ya tenemos otro nuevo. capítulo del enfrentamiento greco-hispano. Al Olynipiakos le ocurre algo parecido que al Barça: lleva años esperando llevarse a casa el título, por lo que la ansiedad será compartida. A favor de los griegos, lo de siempre, el ambiente. A favor del Barra, una mejor plantilla y seguramente el hombre más decisivo del baloncesto europeo actual, su base Djordjevic. Ventaja añadida, no estará Vrancovic.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de abril de 1997