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Anodino

La Bolsa ha vuelto a alcanzar el nivel máximo de la banda de fluctuación que encorseta sus actuaciones desde el pasado mes de enero. La proximidad de la zona del 480% implica un esfuerzo económico que la mayoría de los inversores no están dispuestos a efectuar, situación que, en términos técnicos, supone un choque frontal con una firme resistencia.La coincidencia de la mayoría de los mercados con situaciones similares le da más fuerza a este proceso y acentúa las precauciones de unos inversores cuya experiencia inmediata les empuja a vender en estos niveles, igual que recompraban 20 puntos más abajo, cuando el índice general de Madrid estaba en el soporte del 460%.

Los precios de la deuda se estancaron tras la cobertura de posiciones, algo que también sucedía en los mercados de divisas, en los que sólo el dólar parece capaz de romper la monotonía. La moneda norteamericana consiguió un cambio medio de 144,80 pesetas y de 1,7139 marcos, mientras que frente al yen superaba la barrera de las 126 unidades.

El instinto de los mercados financieros mundiales brilla por su ausencia y ha sido suplantado por las reacciones puramente técnicas, de ahí que los movimientos carezcan de la profundidad adecuada para crear tendencias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de abril de 1997.