Calma relativa
Los mercados financieros disfrutaron ayer de una jornada de asueto. Ni siquiera el Banco de España tuvo necesidad de intervenir para sujetar la peseta, aunque, según los operadores, "estuvo consultando precios" durante toda la mañana. La deuda mejoró sus precios desde la apertura del mercado y sólo a última hora, tanto en España como en Alemania, se produjo un pequeño empeoramiento.La bolsa registró una recuperación muy corta, que se estropeó en parte tras la apertura de Wall Street. El mercado neoyorquino acogió con dudas el 0,3% de aumento del índice de precios al consumo en EE UU, al considerar que refresca las expectativas de un posible repunte de los tipos de interés. Pero aunque llegó a retroceder 53 puntos a media sesión, el Dow Jones cerró con una leve pérdida de 18,88 puntos, en 6.877,68.
Otra vez en el terreno doméstico, no acaban de solucionarse los problemas técnicos que está causando la salida a bolsa' de la sociedad Adolfo Domínguez, para la que ayer no existía liquidez ante la retirada masiva de los accionistas.
Retrasos y procesos específicos en la fijación de precios intentaron dar una sensación de normalidad, que el valor es taba muy lejos de disfrutar. La cotización cayó un 15%, el máximo permitido en una jornada, y aún había un millón de acciones intentando salir del bloqueo, producto de la inflación de expectativas en el proceso de venta de acciones.


























































