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Testigos de descargo

Antonio Navalón, ayer, y Diego Selva, hoy, parecen ser los testigos de Mario Conde. Hoy Selva aportará un documento de fecha 25 de febrero de 1997, en el que se habla de gestiones realizadas con inversores norteamericanos, realizadas en 1990, para que invirtieran en la Corporación Industrial Banesto. Navalón lo anunció en el juicio y Selva en los pasillos de la Audiencia Nacional. ¡Final feliz!El responsable de Argentia Trust es un abogado llamado Peter Bertschinger. Éste fue recibido, a su vez, por Wolfgang Menzel, vicepresidente entonces del European Banking Corp (Zurich), que actuó a instancias de Diego Selva y Antonio Navalón. La idea era gestionar la colocación de un 5% o un 10% de acciones de la Corporación Industrial, una vez creada ésta en julio de 1990.

La operación nunca se llevó a cabo. Pero la versión de Conde, Navalón y Selva es que hubo que pagar a Argentia Trust (Conde, claro, no la conocía) por las gestiones ya realizadas.

A todo esto, las exenciones fiscales, que fueron el baremo utilizado por Conde para calcular los 600 millones a pagar ya no lo son. Ahora la cifra es la misma, 600 millones, pero por otro concepto, la colocación de acciones.

El magistrado Ventura Pérez Mariño tuvo una intervención sugerente ayer. Demostró que acusado y testigos representan el papel de grandes financieros, pero en realidad han montado una cortina de humo. Pérez Mariño vino a decir que no tenía sentido un núcleo estable de accionistas en la corporación, cuando Banesto seguiría poseyendo el 65% del capital. El magistrado preguntó a Navalón por qué no había declarado antes lo que sabía sobre Selva y Argentia.

-Porque nadie me lo preguntó, respondió Navalón.

La coartada de la colocación permite crear un golpe de efecto a lo O. J. Simpson en Estados Unidos. Ahora bien, 6600 millones por simples gestiones?

Véase: Banesto pagó a Corsair 1.230 millones de pesetas por contribuir a la formación de un grupo de inversores en Banesto en 1993. Bien. Pero es que ¡Corsair invirtió más de 20.000 millones de pesetas en Banesto en la célebre macroampliación! A juzgar por lo que se ha pagado a Argentia Trust, las minutas de Corsair fueron una bicoca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de marzo de 1997