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Entrevista:

"La Guardia Civil no dijo ni 'mu' cuando maté los toros"

, Francisco Marín López, de 43 años y torero de profesión desde hace 25, vive de practicar el arte de Cúchares por los pueblos de España. Sin embargo, el hacerlo en Corpa (384 habitantes) el pasado 22 de septiembre le puede costar más de tres millones de multa. La Consejería de Presidencia le ha abierto un expediente por matar dos toros en la plaza mayor de este pueblo. El nuevo reglamento taurino prohibe acabar con la vida de las bestias en presencia del público cuando se trata de una suelta de reses. Los astados deben morir obligatoriamente en los toriles. Marín López dice tajante: "El alcalde me obligó. Si no los mato, se monta la de San Quintín". (Véase EL PAÍS de ayer).

Pregunta. ¿Es duro torear por los pueblos?

Respuesta. Bastante. Estamos hablando de pueblos pequeños que tienen sus propias tradiciones. No quiero descalificar a nadie, pero hay algunos pueblos... Esto es muy duro.

P. Compare la situación actual con la de hace unos años.

R. No tiene nada que ver. Todo ha mejorado muchísimo. En todos los pueblos hay ambulancias, cirujano... Hace años, si te cogía un toro te metían en un coche particular, y al hospital. Cualquier cosa era posible.

P. ¿Qué pasó en Corpa?

R. Soltaron, como todos los años, los toros en la plaza. Yo le dije al alcalde [Florencio Plaza, de PSOE] que no podía torearlos porque pensaba que el nuevo reglamento taurino lo prohibía. Yo no me sé bien ese reglamento, pero en Loeches, unos días antes, el alcalde se negó a que los matase para no saltarse el reglamento. Sin embargo, en Mejorada, un compañero mío mató 18. ¿En Corpa? Pues le dije al alcalde que esto no lo veía yo claro, que a lo mejor nos metíamos en un lío.

P. ¿Qué decidió el regidor?

R. Intentó que no los matase para que se cumpliese la ley, pero el público se puso como loco. Estuvo a punto de montarse un auténtico motín. Así que el alcalde me dijo: "Yo me hago responsable de todo. No te preocupes. Mátalos, que si no no salimos de aquí". Y yo, que prefería no torearlos, porque el dinero lo tenía ya asegurado por contrato, tuve que hacerlo. Eran dos toros muy resabiados, de casi 700 kilos, que ya habían sido toreados antes. Eran unos bichos enormes que no estaban picados. ¡Terrible!

P. ¿Pagará la multa?

R. De ninguna manera. El alcalde debe pagarla. Él se hizo responsable. Si no, no toreo.

P. ¿La Guardia Civil le recordó que no podía torear?

R. Pues, no,. No dijeron ni mu y eso que estaban a mi lado. Yo creo que hasta les gustó la faena y me aplaudieron. Soy un buen torero, con más de 100 toros a mis espaldas. He trabajado como banderillero en Las Ventas y tengo mucha experiencia.

P. ¿Y esto es rentable?

R. Vivo decentemente y sostengo a mi mujer y a mis dos hijas [vive en el barrio obrero de Orcasitas]. Soy un padre de familia, un sencillo trabajador.

P. ¿Qué cobra por corrida?

R. Depende, 300.000, 400.000 pesetas. De ese dinero tengo que descontar los gastos y lo que pago a mi cuadrilla. En Corpa conté con tres banderilleros.

P. ¿Cuál es su opinión sobre el nuevo reglamento taurino?

R. Todo lo que sirva para que la fiesta mejore es estupendo. El reglamento me parece bien, pero las autoridades tienen que tener las ideas muy claras. Si lo aplican, que sea en todas partes y no que en cada pueblo hagan lo que quieran. Y, sobre todo, que tengan en cuenta las tradiciones de los pueblos, porque si no, no sé qué va a pasar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de febrero de 1997

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