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Ofensiva de Caruana en Bruselas

El ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, ha lanzado una ofensiva en Bruselas para convencer a las instituciones europeas de sus "dificultades con España", país que, según una convocatoria a la prensa, "obstaculiza" el "derecho" de la colonia británica a "operar libremente dentro de la UE y desarrollar su economía". Una delegación gibraltareña busca local para una oficina de representación autónoma, algo poco objetable, pues también la tienen Lancashire, Nottingham (en el Reino Unido) y la mayoría de regiones españolas y alemanas.Caruana pretende convencer la próxima semana al Parlamento Europeo, personalmente, de que se permita a los gibraltareños elegir eurodiputados. Pero eso está expresamente prohibido por una decisión del Consejo comunitario de 1976, solicitada por Londres. El ministro principal ha previsto una "visita oficial" a la Cámara, pero fuentes diplomáticas indican que se le negará tal carácter.

El ministro prevé también presionar a comisarios y altos funcionarios para sortear el rechazo español a la tarjeta de identidad gibraltareña y obtener el reconocimiento de un código telefónico internacional. Ha pedido entrevistas a varios comisarios. El de Asuntos Institucionales, el español Marcelino Oreja, se la ha negado. El de Mercado Interior, el italiano Mario Monti, se lo piensa. Y el vicepresidente británico, Leon Brittan, estará en Washington cuando llegue Caruana.

La diplomacia española ha reaccionado contra la visita porque "rompe las reglas del juego, no está tutelada por Londres y pretende para Gibraltar un trato equivalente al de Estado miembro de la UV'. "No viene a tratar temas normales, sino a exhibir un planteamiento político sesgado contra España y a confundir a las instituciones", abunda. "Sólo se trata de acercarnos a Bruselas para superar nuestras dificultades con la UE", se defiende un representante de Caruana.

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