Cierra el canal de deportes holandés con pérdidas de 7.500 millones en tres meses
Sport 7, el canal de televisión holandés que emite exclusivamente deportes, no ha logrado sobrevivir un año. Los más de 7.500 millones de pesetas de pérdidas han obligado a la dirección a declararse en suspensión de pagos y a paralizar todas las emisiones desde la medianoche del pasado domingo. El canal, que había comenzado a emitir el pasado 18 de agosto, nació entre grandes críticas pero con expectativas de éxito. Lo respaldaban, entre otros, el grupo bancario ING, el gigante electrónico Philips, la empresa de correos y telecomunicaciones KPN y, sobre todo, el apoyo de la Federación Holandesa de Fútbol (tenía un 10% del capital).
En un principio, la federación cedía al canal los derechos exclusivos de retransmisión de todos los partidos de fútbol, una decisión que contó con la oposición de los clubes más importantes del país, entre ellos Ajax y Feyenoord, que habían llegado a presentar sus demandas ante los tribunales. Finalmente, el canal llegó a un acuerdo con las televisiones públicas y privadas del país para que pudieran ofrecer partidos, aunque en diferido.
La programación deficiente, como reconoció el presidente de la empresa, Jan Timmer, no logró convencer a los holandeses que tenían que pagar unas 1.500 pesetas mensuales de suscripción más el precio de un descodificador.


























































