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Una agitada actuación de Khaled cierra el Womad

Miles de personas -entre ellas centenares de musulmanes de ambos sexos- esperaron pacientemente la llegada de Khaled. El cantante argelino puede jactarse de ser la mayor estrella del pop islámico, aunque a costa de ello se ha convertido en el músico más amenazado del planeta.Khaled llegó el domingo a Las Palmas en vuelo regular a las 22.00 horas, dos horas más tarde de lo previsto. El artista venía acompañado por el séquito de guardaespaldas que, por cortesía del Gobierno francés, le acompaña desde que su música fue calificada de impía por el FIS.

A las 23.45 apareció en el escenario con su sonrisa habitual, pero desde el principio se notó que su voz no estaba en plena forma y que se encontraba cansado.

El calor de sus seis músicos le insufló energía y su actuación fue a más, pero a los 45 minutos dos de los miembros de su comitiva irrumpieron en escena y susurraron algo en el oído del cantante. Khaled torció el gesto, cantó una última canción y se fue, literalmente, corriendo. No hubo despedida ni bises. La organización salió del paso apuntando que Khaled había cumplido el tiempo de actuación pactado -aunque el programa anunciaba claramente que iba a extenderse durante hora y media-, y no ofreció más explicaciones acerca del motivo del frustrado final.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de noviembre de 1996