Golf y ecología
Como biólogo británico, actualmente trabajando en Escocia -lugar del nacimiento del golf-, he leído con interés un artículo (Páginas del sur, página 17, recibido junto con EL PAÍS del viernes 25 de octubre) apoyando el desarrollo del golf en Andalucía por el consejero de Medio Ambiente de Andalucía. Sobre el tema de Ios problemas funcionales (suelo, agua, flora y fauna)" que pueden aparecer por la multiplicación de terrenos de golf, me extrañó, leer lo que me parece una tontería: que estos problemas pueden resolverse por un conocimiento científico, si el conocimiento científico tiene un gran valor e importancia para disminuir impactos negativos y aprovecharse de oportunidades positivas en, por ejemplo, el diseño y gestión de campos de golf. Pero este tema tiene también bastante que ver con la voluntad política de no estropear o cambiar dañosamente zonas valerosas para la naturaleza y gente de la zona.La vida no es tan fácil para que se pueda describir con honestidad al golf "corno deporte ecológico". En realidad, como cualquier otro uso intensivo de terreno, el golf puede ocasionar daños ecológicos. Me parece peligroso confundir el "verdor y frondosidad" con gestión responsable del medio ambiente y protección adecuada de la naturaleza.-


























































