El Valencia destapa sus carencias
El Valladolid, con Fernando de figura, golea con facilidad
Bastó que apareciera en Mestalla un equipo ordenado y respetuoso con el cuero, para que el Valencia destapara todas sus carencias, que son muchas. El Valladolid se defendió con la pulcritud esperada y lanzó unos cuantos ataques bien dibujados. Suficiente para dilucidar quién es acreedor de la quinta plaza que se disputaban ambos equipos. El Valencia sufre una crisis creativa galopante, maquillada por el coraje salvador de los últimos enfrentamientos.Ahora bien, detrás del coraje qué queda. Más bien poco. Vlaovic, Claudio López, Moya y Karpin, todos los que llegaron para reforzar el equipo, vivieron una tarde desastrosa que agotó la paciencia de la grada. Faltaban cinco minutos para acabar el encuentro y Mestalla estaba semivacío, un hecho insólito en los últimos años. Los más malvados se acordaron entonces de Mijatovic y corearon el nombre de Pedja. Qué pérdida.Como si lo tuviera todo premeditado, el Valladolid aceleró sólo en el momento justo: al principio y al final de la primera parte. Entremedias, se dedicó a
esperar a que el Valencia volcara sobre César toda su incompetencia.
En cinco minutos el Valladolid ya había acreditado toda la fama que le precedía: contundecia defensiva y juego trenzado en ataque. Tan sencillo como eso, pero con un par de jugadores muy interesántes, Fernando (de potente físico y notable izquierda),y Víctor (liviano y listo para jugar entre líneas). Y como suele suceder en estos casos, Fernando, que sabía que el Valencia se había fijado en él, destrozó por su lado izquierdo al Valencia y la reputación de Mendieta y Otero.
Tras el descanso, el partido transcurrió por la senda de la inoperancia de los de Luis y el conformismo de los de Cantatore, que creyeron que no necesitaban más.


























































