National Geographic y Canal + producen el documental español 'El latido del bosque'

El naturalista se introduce con su cámara en un escondite de poco más de dos metros. Allí, sin moverse más de lo imprescindible, permanece 20 días, con sus noches, soportando temperaturas cercanas a los 40 grados, siempre al acecho. Por fin, un buitre leonado se abalanza sobre una cabra muerta, Y en cuestión de segundos, son casi trescientas las magníficas aves que se disputan a graznido limpio cada centímetro de la carroña. Esta espectacular escena, que apenas dura un par de minutos en El latido del bosque, da idea de la profesionalidad del equipo del documental de naturaleza con el que España va a debutar en las televisiones de todo el mundo de la mano de National Geographic y Canal +.

El latido del bosque es la primera apuesta de National Geographic, la más importante productora mundial de documentales de naturaleza, por una realización española. El fotógrafo y cineasta Joaquín Gutiérrez Acha presentó hace dos años a Canal + un proyecto para filmar la fauna que habita en la Sierra de los Alcomocales, en la provincia de Cádiz. Canal + aceptó financiar la mayor parte del proyecto, 52 millones de pesetas, y buscó apoyos en el mercado internacional. National Geopraphic, Canal Plus Francia y la distribuidora británica Itel son los otros socios del proyecto, que garantizan su exhibición en las principales televisiones del mundo.La elección de la Sierra de los Alcornocales como escenario del rodaje, en lugar de otros enclaves más conocidos como Doñana o Cabañeros, obedece a que este parque natural -uno de los mayores de Europa, con 170.000 hectáreas- está situado donde se juntan el Mediterráneo con el Atlántico y África con Europa. "Esta peculiaridad lo convierte en un enclave natural único", señala Gutiérrez Acha, el guionista y director.

El lugar que ocupa ahora el estrecho de Gibraltar era un pasillo terrestre hace seis millones de años, por el que los seres vivos de ambos continentes cruzaban libremente de un lado a otro. De aquel escenario salvaje queda la reliquia de este parque, en el que conviven especies animales que llegaron antes de la Prehistoria con otras que reproducen en anualmente el viaje migratorio de sus antepasados. De hecho, el águila culebrera, la jineta y la culebra de herradura, los tres animales que protagonizan los 52 minuitos del programa, provienen de Africa.

En línea con la realización actual de documentales de naturaleza, en que los únicos protagonistas son los animales y éstos tienen que vivir necesariamente una historia, El latido del bosque narra con dramatismo un ciclo vital de un águila culebrera.

Las primeras imágenes muestran su llegada a España, sobrevolando el Estrecho y tratando de coger aire de forma desesperada para vencer la fatiga del vuelo. Ya en la costa, sufre un despiadado ataque de gaviotas, pero consigue llegar ilesa al bosque en el que anidaron sus antepasados. A salvo, busca el nido en el que tal vez nació ella misma para tener descendencia. Como la mayoría de los animales, el águila demuestra ser una excelente madre. Caza culebras, insectos, lagartos, ratones... que almacena en su buche para regurgitalos después en el pico anhelante de su cría. Tendrá que superar un incendio y alguna que otra catástrofe más antes de cerrar su ciclo vital, con un final que el equipo del programa guarda como oro en paño. El desenlace, en abril, cuando Canal + lo estrene con todos los honores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 22 de octubre de 1996.

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