NOMBRE PROVOCADOR
Va lista Madonna si cree que engaña a alguien con ese nombre artístico de resonancias marianas y llamando a la niña Lourdes María. "Si continúa así, a la próxima hija la llamará Fátima". Estos comentarios no han sido recogidos en un corro de marujas, o al menos no cabe calificar así oficialmente al periódico de la Santa Sede, L'Osservatore Romano, pese a que el arzobispo Paul Marcinkus, que dejó la Curia tras el escándalo del Banco Ambrosiano, calificara al Vaticano de "patio de porteras". El caso es que el periódico del Papa, por boca -o pluma- del teólogo Gino Concetti, pide que la Virgen proteja a la pequeña Lourdes María y convierta a su madre, y se pregunta si el filón mariano de Luisa Verónica Ciccone -o sea, Madonna- es "provocación, desacralización, superstición, paganismo o publicidad". "Apropiarse artísticamente de un nombre que los cristianos, sobre todo los católicos, atribuyen a la madre de Dios", razona el padre Concetti, "y luego tener comportamientos que contrastan con ello no es ciertamente un signo de virtud", remacha el teólogo, quien añade que "lo único que puede desearse es que la auténtica Madonna [la Virgen] proteja a la niña e implore a su hijo la conversión de la Ciccone". Para la paz de los monseñores, puede recordarse que la estrella pop, que tanto escandalizó con sus sacrilegas fotos de hace cuatro años en el libro Sex, ha declarado al periódico colombiano El Tiempo que dará a su prole una formación católica. Es posible que esto asuste aún más a L'Osservatore Romano-


























































