Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
TEATRO

La Fura dels Baus toma por sorpresa la calle de Preciados

La Fura dels Baus ofreció ayer, en plena calle de Preciados, un aperitivo de lo que espera a quienes, a partir del 16 de octubre, se aventuren con ellos, en la nave del antiguo cuartel de Daoíz y Velarde, por los espacios de su nuevo espectáculo, Manes. Los viandantes asistieron por sorpresa a la puesta en escena de la presentación del nuevo montaje del grupo catalán. Cinco huevos de madera que albergaban a otros tantos estoicos fureros comenzaron a rodar calle abajo, mientras un engendro blanquecino esparcía harina por encima de todo aquel que no se alejaba lo suficientemente deprisa.

"El público está inmerso en medio del escenario, participa de todo el movimiento del espectáculo", explicó Pera Tantiñá, de 38 años, el séptimo furero y responsable de Manes. Este montaje, estrenado el pasado mes de junio en el festival de El Ejido (Almería), es una inquietante sucesión de sorpresas donde al espectador no le queda más remedio que sumergirse en la acción, que rueda, como los actores en grandes huevos de madera, a sus pies y, a veces, por encima de éstos. La aventura en la talle de Preciados comenzó poco después de la una de la tarde, junto a la plaza del Callao, cuando cinco de los fureros se introdujeron a duras penas en los huevos. Un humo que parecía de incienso y picaba como pimienta dispersó al círculo de curiosos que ya se había arremolinado junto a ellos, y así tuvieron espacio para comenzar a bajar la calle.

Mientras tanto, otro de los actores, ataviado de blancos harapos que le cubrían la cara y las partes blandas, se dedicó a salpicar de harina a los congregados. Incluso llegó a perseguir a una señora -en realidad una actriz-hasta dentro de una zapatería, para mayor ira de uno de los encargados de la tienda. Otro señor, con el que tropezó el mounstruo enharinado, vio caer sus gafas al suelo del golpe.

"No somos misioneros moralistas", dijo Tantiñá respecto al significado de los huevos, "ponemos los símbolos y dejamos al público que haga su interpretación". A los espontáneos espectadores de Preciados les resultaba difícil hacerse una idea del significado. "No sé lo que son pero es muy divertido", comentó Carmen, ama de casa de 54 años. "Tenemos prisa, pero nos quedamos cuando nos dimos cuenta de que iban personas dentro del huevo; pensamos que los empujaban desde fuera, como barriles". "Me sugiere la prisión personal de cada uno", dedujo sonriente Mohamed el Arbi, de 40 años, de paso unos días por Madrid para descansar de su labor como abogado en Libia. "Una prisión de la cual cuando salgan ¡hasta podrían volar!". Hacia la una y media salieron de sus huevos, pero no volaron. Sólo recogieron el equipo. El engendro había desaparecido. El resto del espectáculo, en tres semanas.

Manes, de la Fura dels Baus. Del 16 de octubre al 11 de noviembre. Antiguos Cuarteles de Daoíz y Velarde (avenida de la Ciudad de Barcelona 164; metro Pacífico). Entradas en Fnac, Madrid Rock y Servicaixa 902 33 22 11.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de septiembre de 1996

Más información

  • 'MANES', EN UN ANTIGUO CUARTEL