La nueva Ciudad del Ocio destapa la falta de diálogo entre los gobiernos del PP

Son vecinos y de la misma familia política, pero apenas se hablan. Las dos principales instituciones de Madrid, el Ayuntamiento de la capital y la Comunidad, no se entienden. Sus máximos dirigentes, José María Alvarez del Manzano y Alberto Ruiz-Gallardon, no dialogan desde hace tiempo sobre los grandes proyectos urbanísticos, como demuestra el que hayan abierto una nueva batalla por hacerse con la exclusiva del gran parque de ocio en la región.

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Ruiz-Gallardón ya ha cerrado el trato con el Ayuntamiento de San Martín de la Vega para construir la Ciudad del Ocio , mientras Álvarez del Manzano se empeña en levantar un "parque temático" junto al aeropuerto de Barajas. Tan escaso es el diálogo que ayer los dirigentes políticos de ambas instituciones reconocieron que han gestionado por separado el mismo proyecto sin negociar previamente su ubicación.El Ejecutivo regional, que debe dar el visto bueno al nuevo Plan de Urbanismo de la capital (donde se incluye la reserva de suelo para el parque temático), no acepta el proyecto municipal. "Podría ser viable, pero no es deseable", concluyó ayer el consejero de Política Territorial, Luis Eduardo Cortés, en la conferencia de prensa que convocó para dar el pistoletazo de salida a la nueva Ciudad del Ocio de San Martín de la Vega. El Gobierno regional eliminaría ese proyecto del Plan General de Madrid si llegase el caso, según indicaron varios de sus dirigentes.

"Los ejemplos que nos ha dado el mundo hasta ahora demuestran que este tipo de parques hay que situarlos como mínimo a 10 kilómetros de las grandes ciudades, como ocurre en Eurodisney o Port Aventura", explicó el consejero. Otros expertos del sector lo confirman: "En Inglaterra, el parque temático está situado a dos horas de Londres; en Holanda, a hora y media de Amsterdam. Solo Orlando, en Estados Unidos, tiene cuatro parques temáticos juntos. Y eso porque es un país con una mentalidad distinta".

"La obligación de la Comunidad de Madrid", añadió ayer Cortés para zanjar la polémica, 11 es hacer una región equilibrada. Sería injusto y erróneo que dejáramos que todos los proyectos que pueden ser interesantes se quedaran en un solo punto y desatendiéramos el resto. Además, la Ciudad del Ocio no será sólo para los 9.000 vecinos de San Martín, sino para Alcorcón, Colmenar, Madrid y todos los municipios de la región. Cuando el Ayuntamiento de Madrid conozca estas razones se sumará a mis tesis".Se equivocó. Los dirigentes municipales, del mismo partido que Cortés, rechazaron ayer estos argumentos. El concejal de Obras, Enrique Villoria, considera la opinión de Cortés "respetable", pero insiste en que el desarrollo de ambos parques "no es contradictorio". El edil cree que, además de ayudar al desarrollo de San Martín, "que tiene 9.000 habitantes", hay que colaborar en el de Madrid, "que tiene más de tres' millones".

El interés de Cañellas

El edil de Obras aseguró ayer que había recibido dos días antes "la documentación de los de Port Aventura", que se interesaban por el proyecto municipal, y que la semana próxima se reunirá con los responsables de la empresa. Pero una vez que este diario comprobó con los gestores del parque catalán que no tenían ningún interés en abrir sucursal en Madrid, Villoria aclaró que se refería a "la empresa Grand Tibidabo". De las palabras del concejal se puede deducir que ignoraba que esta compañía ya no es propietaria de Port Aventura. Tras la descapitalización de la empresa durante la gestión de Javier de la Rosa, Grand Tibidabo pasó a ser controlada por el ex ministro franquista Alfredo Sánchez Bella, quien introdujo recientemente en su consejo de administración al ex presidente balear Gabriel Cañellas, al que la dirección nacional del PP obligó a dimitir por su implicación en un caso de presunto cobro de comisiones ilegales por las obras del túnel de Sóller. Pero Gran Tibidabo no hizo Port Aventura.José María Bruguer, portavoz del parque catalán, señaló ayer a este periódico que no han entregado ninguna documentación ni han presentado ofertas por el parque temático de Madrid. "Abrimos nuestro parque en Vilaseca-Salou hace año y medio, invertimos 50.000 millones y estamos en proceso de amortización", señaló. "Muchos ayuntamientos nos han pedido ayuda, pero nosotros no hemos colaborado con nadie". Port Aventura está controlada por una empresa inglesa (Pearson, con el 40%), otra norteamericana (Anheusr Bush, 20%), La Caixa (30%) y Cepsa (10%).

Villoría asegura que también se han interesado por el parque temático municipal un grupo financiero desconocido representado por Price Waterhouse, los promotores de una instalación de ocio de. Majadahonda y los dueños de unos terrenos en el sureste que se muestran dispuestos a aportarlos.

Por su parte, la Comunidad de Madrid recibió el martes -el mismo día en que este periódico publicó la noticia- documentación de una empresa interesada en la Ciudad del Ocio de San Martín de la Vega, cuya bendición regional asegura su viabilidad. El parque que defiende el Ayuntamiento tiene el veto anunciado por el Gobierno regional. No es el único obstáculo que separa a las instituciones.

Desde hace meses, los equipos de Ruiz-Gallardón y Álvarez del Manzano disputan un combate de declaraciones sobre grandes planes urbanísticos. Algunos enfrentamientos se resolvieron de urgencia; otros aún continúan. Ejemplos. Para aprobar el nuevo barrio de Vallecas, la Comunidad aconsejó al Ayuntamiento ampliar una carretera. Pero los dirigentes municipales insistieron en su idea y forzaron una solución salomónica.

La ley de capitalidad, que Ruiz-Gallardón prometió para este año, sigue sin salir de los cajones. El Ayuntamiento se empeña desde hace seis años en conseguir con esta ley el poder absoluto sobre el urbanismo, para no depender de la necesaria autorización regional a sus planes. Y la Comunidad tampoco en esto cede.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 12 de septiembre de 1996.

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