48 procesados por el caso de corrupción de menores del 'pub' Arny de Sevilla

Los clientes famosos del pub Arny de Sevilla tendrán que sentarse en el banquillo de los acusados. La fiscal del caso, Marta Valcárcel, ha pedido entre 1 y 17 años de prisión para los clientes de ése y otros dos bares sevillanos donde supuestamente se prostituía a menores, mientras la juez María Echávarri ha decretado la apertura de juicio oral contra 48 personas por la corrupción de jóvenes de entre 14 y 17 años. Entre ellas están Manuel Rico, ex juez de menores de la capital andaluza; el humorista Jorge Cadaval, el showman Javier Gurruchaga y el presentador televisivo Jesús Vázquez.

La fiscalía pide 168 años de prisión para el dueño del pub Arny, Carlos Saldaña, y su encargado, José Antonio González, y de 87 para el dueño de El 27 y Valentino, Manuel Ibáñez. En concreto, a Saldaña y González, la Fiscalía les acusa de 56 delitos de corrupción de menores, fomento de la prostitución y ejecución de actos lúbricos. Para estos tres procesados solicita una indemnización de un millón por cada relación sexual mantenida por los menores.Las penas más elevadas solicitadas para los clientes de los establecimientos -a razón de un año por menor con los que supuestamente mantuvieron relaciones sexuales- son para el profesor Santiago Oliveros, al que se solicitan 17 años; Antonio Tejada, hermano de la tonadillera María del Monte, para el que se piden siete años; cinco para el presunto estafador Luis Miguel Rodríguez Pueyo -a los tres se les acusa de pagar con droga a jóvenes-; Jorge Cadaval, de Los Morancos, tres años; dos para Ramón de Caranza, marqués de Sotohermoso, y un año para el juez de menores, Gurruchaga y Jesús Vázquez.

Diecinueve de los 67 hombres que declararon en los últimos meses en el juzgado como imputados no han sido acusados por falta de pruebas o por no haber sido identificados por los menores.

Los restantes serán enjuiciados en la Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla, según el auto dictado ayer por la magistrada. El juicio se desarrollará previsiblemente durante varios meses y a puerta cerrada, y será necesario una gran sala para las sesiones, habida cuenta de sus características de macrojuicio con 48 personas imputadas.

Entrada sin control

En un escrito de 16 folios, la fiscal Marta Valcárcel asegura que la asistencia a los establecimientos mencionados de muchachos con una edad de entre 14 y 17 años "era ordinaria y no existía ningún control, salvo alguna excepción en que el aspecto del menor fuese tan escandalosamente aniñado que se le prohibía la entrada para evitar problemas".Según el texto de la fiscal, en el pub Arny se desarrollaban espectáculos de animación a la clientela, la mayoría con un marcado carácter sexual, como "concursos de exhibición de chicos en calzoncillos y sesiones de strep-tease, con desnudos totales o parciales", e incitación a realizar "actos de exhibición obscena". Los clientes pagaban un mínimo de 2.500 pesetas por una masturbación mientras una felación o un coito anal al cliente se cotizaban en 8.000 pesetas.

La fiscalía fija en 59 los menores de 18 años que acudieron al club a obtener dinero a cambio de favores sexuales y que han sido identificados, pero también apunta que la asistencia de jóvenes era mayor. La indemnización que reclama por cada una de las relaciones que mantuvieron es de un millón de pesetas, ya que los chicos "han sufrido daños psicológicos como baja autoestima, confusión en cuanto a su tendencia sexual, depresión e inseguridad.

Francisco Baena, abogado de algunos clientes, declaró a la Cadena SER que "no es aplicable el Código Penal a los clientes porque no se puede corromper a quien está corrompido". Los representantes de las acusaciones también dudan de que se les pueda incriminar finalmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de septiembre de 1996.

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