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BAROMETRO DE VERANO

Aznar y el Gobierno consiguen un aprobado inicial

La mayoría de los españoles aún no ve resultados tras los dos primeros meses del Ejecutivo

Los dos primeros meses del Gobierno del Partido Popular, presidido por José María Aznar, despiertan en los ciudadanos españoles reacciones aparentemente contradictorias. Mientras Aznar obtiene la aceptación del 50% de los ciudadanos, que considera que ha actuado bien o muy bien, y el Ejecutivo consigue un aprobado (5,01) para el conjunto de su tarea, las percepciones sobre el progreso en aspectos concretos son negativas en casi todos los apartados (paro, gasto público, lucha contra la corrupción o contra el terrorismo, mejora de la economía o privatizaciones). Estas son algunas de las principales conclusiones del Barómetro trimestral de Demoscopia para EL PAÍS.

En una escala de cero a diez, la actuación del Gobierno de José María Aznar recibe de los españoles una puntuación media global de 5,01, un aprobado justo. Hay que tener en cuenta, sin embargo, la extrema moderación de que hace gala la ciudadanía a la hora de calificar. Ni la puntuación más alta es muy alta ni la más baja muy baja. Se mueven ambas dentro de una banda de menos de tres puntos.La puntuación media más alta es de 6,54 y la obtiene el Gobierno entre los votantes del PP. La más baja es 3,96 y se registra entre los votantes del PSOE. Entre los votantes de IU, el Gobierno obtiene una puntuación de 4,19, es decir sólo ocho décimas por debajo del aprobado, y entre los de Convergència i Unió de 4,79.

El Gobierno de Aznar se dispone a cruzar la raya simbólica de los cien días con el viento de la opinión pública soplando a favor. La gradual distensión y descrispación de la vida nacional que los datos de la presente encuesta reflejan, guarda probablemente alguna relación con el estilo de hacer las cosas que los entrevistados perciben en el nuevo Gobierno.

Para dos de cada tres españoles el Gobierno Aznar da sensación de seriedad, es moderado y carente de extremismos y se muestra conciliador y dialogante. Para uno de cada dos, además, inspira confianza y sensación de fortaleza.

La valoración que por su actuación como jefe del Gobierno recibe Aznar supera claramente a la que recibe Felipe González por su actuación como jefe de la oposición. El primero ha actuado bien O muy bien, en su actual cargo, para un 50% de la ciudadanía; el segundo sólo para un 34%.

Juicio matizado

Hay que recordar que, con motivo del debate de investidura, José María Aznar y Felipe González recibieron de la ciudadanía valoraciones sensiblemente iguales por el modo en que desempeñaron sus respectivos papeles. Por otro lado, para el 52% de los entrevistados la decisión de González de abstenerse hasta el otoño de criticar al nuevo Gobierno constituye más bien una excusa para tomarse un respiro que le permita adaptarse a su nueva situación. Para un 36%, supone, en cambio, un comportamiento cortés y deferente respecto al nuevo Gobierno.

El juicio sobre el contenido de la actuación del Gobierno en estos sus primeros cien días de vida es más matizado que el referido a su estilo o modo de hacer. En conjunto, la actuación hasta el momento del Ejecutivo que preside Aznar es definida como buena por el 32% de la ciudadanía y como mala por el 18%.

Un 32% adicional se refugia en la más ambigua o reticente calificación de "regular", mención ésta no sugerida en el cuestionario y que los entrevistados dieron espontáneamente. La labor del actual Gobierno parece buena al 13% de los votantes del PSOE y al 17% de los de IU, y mala sólo al 29% tanto a uno como a otro electorado.

Existe una básica división de opiniones acerca de si el Gobierno tiene las ideas claras y sabe lo que hace. El 43% lo piensa así, mientras que el 48% considera que improvisa sobre la marcha.

En todo caso, el impacto de la accion del nuevo gobierno parece ser percibido aún como escaso en los distintos ámbitos de actuación. La mayoría amplia de los entrevistados considera que en estos dos meses y medio no se han realizado progresos ni en la lucha contra el paro ni en la lucha contra el terrorismo ni en la mejora de la economía española ni en la lucha contra la corrupción.

Pocos progresos

Por otro lado, son algunos más (44% frente a 38%) los que opinan que no se han realizado aún progresos en el control del gasto público que quienes piensan que sí. Sólo en el caso de la reducción de la crispación de nuestra vida política son algunos más los entrevistados que opinan que se han realizado progresos que quienes piensan lo contrario.

De todas las cosas que hasta ahora ahora ha dicho o hecho el nuevo Gobierno, las que han despertado en la ciudadanía mayor eco a favor y en contra son básicamente las mismas: las privatizaciones, las actuaciones en el tema del empleo y los proyectos respecto de las prestaciones sociales y del gasto público.

Hay que advertir que los ciudadanos, al responder, elaboraron espontáneamente el catálogo de lo que les ha gustado más o menos. Sólo así se explica que un 11% diga que no le ha gustado la referencia del Gobierno a quitar las pensiones. Algo que obviamente, el Ejecutivo no ha hecho ni ha dicho y que refleja un notable grado de confusión en la opinión publica.

Sólo un 7% de los españoles no sabe decir el nombre de algún miembro del actual Gobierno pero muy pocos saben decir más de dos o tres nombres. El ministro más citado (Rodrigo Rato) es

mencionado sólo por un 33%.

La imagen pública del Gabinete está aún fraguándose y no está sin duda netamente perfilada todavía en la mente del ciudadano medio. Cinco miembros del Gobierno son mencionados como mínimo por uno de cada seis ciudadanos (Rodrigo Rato, Isabel Tocino, Francisco Álvarez Cascos, Jaime Mayor Oreja y Javier Arenas).

Rato y Mayor Oreja (mencionados cada uno por el 8%) son los ministros cuya actuación, hasta ahora, resulta más destacable según la ciudadanía, seguidos de Javier Arenas (3%), Isabel Tocino (2%) y Loyola de Palacio (2%).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de julio de 1996