Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Londres no garantiza la seguridad de las próximas marchas protestantes

Cinco horas de diálogo entre los ministros para Irlanda del Norte, Patrick Mayhew, y de Exteriores de la República de Irlanda, Dick Spring, mantenidas el jueves en Londres, no parecen haber derretido el hielo entre ambos países. Aunque, tal y como recalcó Spring, el encuentro sirvió para ofrecer a los británicos "datos más precisos sobre el sentimiento de decepción de la comunidad nacionalista", Dublín no logró arrancar de Londres compromisos precisos sobre los desfiles protestantes de agosto.

Mayhew insistió en que el Royal Ulster Constabulary (la policía del Ulster) recibirá los refuerzos necesarios para controlar el orden público. Pero el ministro añadió: "No puedo garantizar que una manifestación de grandes proporciones no llegue a desbordar a la policía que se les oponga".Las palabras de Mayhew no invitan a la calma cuando Irlanda del Norte vive la resaca de la violencia de la pasada semana. El jueves por la noche, grupos de católicos se congregaron en Ormeau Road, la calle de Belfast que permaneció aislada por fuerzas policiales durante 15 horas para salvaguardar el paso de un desfile de la Orden de Orange el 12 de julio, para mostrar su apoyo a los vecinos y su determinación de impedir nuevas marchas. A última hora de ayer estaba prevista una manifestación católica en Omagh, zona marcadamente protestante.

Pero todos los temores se centran en el 12 de agosto, fecha en la que se celebra todos los años una marcha de la Orden de Orange en Londonderry, una ciudad de mayoría católica. Tanto el Gobierno de Londres como el de Dublín pidieron a los partidos de Irlanda del Norte que redoblen los esfuerzos por infundir nueva vida al diálogo, en un comunicado conjunto firmado al término de la cumbre del jueves, en el que condenaron la violencia de la semana pasada.

Por otro lado, ayer se supo que la policía mantiene bajo custodia a dos hombres detenidos en Birmingham en relación con la redada del pasado lunes en Londres, en la que la policía se incautó de abundante material para la fabricación de bombas y practicó siete detenciones. Una tercera persona detenida en Birmingham, una mujer, quedó en libertad ayer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de julio de 1996

Más información

  • El Reino Unido e Irlanda mantienen sus diferencias sobre el Ulster