Entrevista:

"Mi generacion es una mezcla de duda y de esperanza"

Ismael Serrano Morón es un estudiantón serio, levemente fornido, de mirada clara acostumbrada a observar con delectación y detenimiento. Nació en Madrid en marzo de 1974. Su infancia y sus primeros estudios se vinculan a Vallecas. Luego prosiguió su enseñanza en un instituto público de Pozuelo de Alarcón. Es allí donde vive. Cursa el cuarto curso en la Facultad de Físicas. Pero lo más suyo es la música; para más señas, la que él compone. Compone y canta desde que era quinceañero. Hoy, con un primer larga duración en marcha sobre amor y compromiso, es uno de los cantautores que más cosas tiene que decir. Nos las cuenta, con su bella voz varonil.Pregunta. ¿Quién le enseñó a tocar la guitarra?

Respuesta. Mi tío Ricardo, hermano de mi madre. A través de él descubrí, entre otros, a Silvio Rodríguez y el gusto por la guitarra y la composición musical.

P. ¿Ocupa Madrid algún papel en sus creaciones?

R. Madrid tiene un encanto muy creativo. Ahora el gobierno de derecha lo pone en peligro. Es también el paisaje en el cual se desarrolla la mayor parte de mis historias.

P. ¿Historias de amor?

R. Si. El amor siempre juega algún papel, como huida, como razón de vivir o fuente de desencanto.

P. ¿Su primera canción?

R. Se titulaba Yo soñé que un día y se basaba en un texto de Martin Luther King.

P. ¿Cómo define su música?

R. Canción de autor, en el sentido más tradicional.

P. ¿Tradicional? Las letras de sus canciones tienen fama de ser muy progresistas.

P. Pretendo hacerme eco de lo que pasa en la calle y de las denuncias contra todo lo que no funciona. Por eso doy a mi música un toque cercano a mi generación.

P. ¿Puede definir a su generación?

R. La generación a la que pertenezco es una mezcla de incertidumbre, de duda y de esperanza.

P. A través de la música, ¿se puede ser más libre?

R. Ninguna revolución se consiguió únicamente con música. Pero comparto con Celaya lo de 'la poesía es una arma cargada de futuro'.

P. ¿Cree compatible igualdad y libertad?

R. Si.

P. ¿En qué se equivocó la generación precedente?

R. Se traicionó a sí misma, se olvidó de sus consignas. No supo conservar el espíritu revolucionario del 68. En sus manos estuvo el que todo fuera diferente. Cometió el error de creer que el ser revolucionario se pasa con la edad.

P. ¿Nos vemos dentro de veinte años?

R. Espero no traicionarme, ser fiel a mis principios. Espero reconocerme cuando me mire al espejo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 11 de julio de 1996.