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Absoluto rechazo de los funcionarios a la congelación salarial

Los sindicatos de funcionarios -Comisiones Obreras (CC OO), Unión General de Trabajadores (UGT) y CSIF- mostraron ayer un absoluto rechazo a la congelación de sus salarios en 1997 que estudia el Gobierno para recortar el gasto público. Esa medida (véase EL PAÍS de ayer) ha provocado gran inquietud entre el colectivo, que piensa reclamar en la Mesa de la Función Pública que el actual Ejecutivo aplique el pacto suscrito entre los sindicatos y el Gabinete socialista en 1994 para los tres años siguientes y que recoge subidas salariales iguales a la inflación prevista para 1997.La proyectada congelación de los salarios para el colectivo de los empleados públicos será abordada hoy en la reunión que mantendrán los responsables de varias federaciones de CC OO y UGT, que piensan emplazar al Gobierno a que cumpla su compromiso de convocar antes de que acabe el mes la Mesa de la Función Pública. En caso contrario, decidirán "medidas de protesta" y "movilizaciones", según manifestó ayer Juan Macein, secretario de Administración Central de UGT.

La congelación salarial de los funcionarios en 1997 es una de las propuestas que estudia el Ministerio de Economía que dirige Rodrigo Rato, que ayer dijo que no era cosa de Economía, "sino de la función pública". Precisamente, el planteamiento ha originado algunas posturas en contra por parte de otros ministerios, principalmente el de Administraciones Públicas que se muestra partidario de una subida, aunque sea menor a la de la inflación. También se estudian medidas de un recorte lineal de gastos corrientes.

Piedras en el camino

Carlos Sánchez, secretario general de la federación de Administración Pública de Comisiones Obreras, pidió al Ejecutivo que deje de lanzar "globos sonda". y de poner "piedras en el camino del diálogo social". También mostró su rechazo a la congelación salarial Avelino Montes, vicepresidente de CSIF, quien recordó que en los últimos tres años el salario de los funcionarios ha crecido un 5,3%, mientras que la, inflación lo ha hecho un 13,5%, con lo que la pérdida de poder adquisitivo suma un 8,2%.Antonio Gutiérrez afirmó ayer que la congelación salarial "perjudica los intereses generales y puede deteriorar los servicios públicos que se prestan a la ciudadanía".

En unas declaraciones realizadas en Oviedo, Antonio Gutiérrez añadió: "Si se adopta esta medida se estarían incumpliendo los acuerdos de 1994 e irán en contra, no sólo de los trabajadores públicos, sino en contra de la inmensa mayoría de los ciudadanos que se merecen un mejor funcionamiento de la Administración y una mejor prestación de servicios, que el Gobierno estaría deteriorando si procede a la congelación salarial".

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