Cartas al director
i

La Vera, sentenciada a muerte

Valverde de la Vera, Cáceres. - 17 jun 1996 - 22:00 UTC

Para completar el artículo que apareció en El País Semanal, del 12 de mayo, en la sección de viajes firmado por José Martín y titulado: La Vera, la joya del moro Almanzor, quisiéramos desvelarle a él y a los lectores la cara oculta de la hermosa comarca. La Vera firmó su sentencia de muerte hace algunos años cuando se instaló la Central Nuclear de Almaraz, situada a unos treinta kilómetros en línea recta. Una sentencia de muerte que puede ejecutarse lentamente o de golpe. Los cánceres de huesos y de piel comienzan a aflorar. Seguro que la región de Chernóbil era tan hermosa como, por ahora, es nuestra tierra.Tenemos miedo porque va en ello nuestros campos, nuestro aire, nuestras aguas, nuestros hijos..., porque éste es nuestro sitio, el lugar que amamos y habitamos y no tenemos por qué estar amenazados por la posibilidad de que de repente el airese impregne de veneno.

Es la hora de reciclarse y reconvertirse hacia una energía mucho menos peligrosa y segura, como puede ser la solar. Son preferibles cinco parques solares que una central nuclear incontrolable. Es la hora de unirnos y pedir responsabilidades a los poderes públicos y administrativos de la energía nuclear en España; de pedir a los empresarios que dejen de pensar sólo en, los beneficios a costa de cualquiera e inviertan a largo plazo. Nosotros, los habitantes de La Vera, redoblaremos la lucha hasta conseguir el cierre de Almaraz. Mañana puede ser demásiado tarde.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 17 de junio de 1996.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50