La 'ley Rendall' y sus placas magnéticas

El arquitecto inglés William Rendall, ganador del concurso de ideas sobre un Madrid irrealizable, regala en su ejercicio utópico algunas medidas para resolver los problemas del tráfico en la ciudad.Ahora que el Partido Popular anuncia medidas para resolver el atasco diario, que reconocen pendiente desde hace años, incluso los cuatro que José María Álvarez del Manzano lleva gobernando en la capital, Rendall suma ideas al debate.
Dice en su relato de ficción que Madrid, en el año 2015, dictó una norma (ley Rendall) para que todo el tráfico en el interior de la M-30 fuera eléctrico o, en su defecto, se utilizaran motores de combustión interna que pudieran cambiarse por baterías al entrar a la ciudad.
Y asegura Rendall que, en 1999, salió al mercado un coche capaz de asumir estas obligaciones, el Concept I.
En el año 2050, asegura Rendall que existían unas placas magnéticas que, colocadas bajo todas las calles, controlaban la velocidad.
Ese año se limitó la circulación a 30 kilómetros por hora y se estableció una distancia mínima entre coche y coche de 10 metros. Esta medida, según el arquitecto, rebajó el peligro de accidentes por choque.
Con todas estas novedades, la "mayoría de personas decidió abandonar el uso de vehículos particulares y la M-30 se convirtió entonces en una auténtica muralla para todo tipo de vehículos.
El paseo de la Castellana se convirtió entonces en un inmenso jardín con grandes terrazas comerciales sobre las calles laterales resucitando la vida de las casas, "que antes daban a vías de alta velocidad". Rendall confía en que pronto alguna de sus utopías se haga realidad.
Exposición del 'Madrid utópico': Fundación Cultural del Colegio de Arquitectos de Madrid, calle de Piamonte, 23. Hasta el 28 de junio. Entrada gratuita.


























































