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FÓRMULA 1 GRAN PREMIO DE ESPAÑA

Hill intenta detener la 'Schumachermanía"

Damon Hill (Williams) logró ayer la pole-position para el Gran Premio de España de fórmula uno que se disputa hoy en el circuito de Cataluña. El piloto británico, actual líder destacado del Mundial, es el favorito principal de esta séptima carrera de la temporada. Pero el protagonista es otro. La estrella de la competición, el que recibe toda la atención, el que arrastra a 15.000 seguidores alemanes se llama Michael Schumacher, pilota un Ferrari y es el doble campeón del mundo. Ayer marcó el tercer mejor tiempo en los entrenamientos.

Este año en la pista manda Hill. Ha ganado cuatro de las seis primeras carreras. El discreto piloto inglés, lo contrario a un ídolo de masas, busca sacarse la espina de las dos anteriores temporadas, en las que Schumacher le batió y logró el título. Sin embargo, el alemán, aunque aún no ha dado plena competitividad a Ferrari, sigue siendo el número uno.Ayer en Montmeló era imposible contar las pancartas dedicadas a Schumi. No había ninguna para Hill. Ayer en Montmeló, Michael tardó una hora en atender a los medios de comunicación. Nadie entrevistó a Damon, autor de la pole-position, tras comparecer en la rueda de prensa obligatoria para los tres mejores de los entrenamientos. Incluso su compañero Jacques Villenueve recibió más atención.

Por eso, Hill quiere volver a hablar en la pista, demostrar que vale tanto como Schumacher, a pesar de no tener su carisma. Con la de ayer, ya suma 15 pole-position -el alemán lleva 12- y en Montmeló busca la 18ª victoria de su historial -el actual campeón ha ganado 19 grandes premios-. Queda claro que las diferencias son mínimas, pero dos títulos mundiales y su capacidad de arrastre colocan a Schumacher en otro nivel. Por ahora, sólo existe la Schumachermanía.

Sin embargo, Hill parte hoy como favorito indiscutible y, como el campeón está lejos -quedó a casi un segundo en los ensayos-, debe buscar los enemigos en casa. Su colega Villeneuve, por un lado. Y los motores Renault, por otro. La vuelta más rápida del canadiense fue sólo cuatro décimas más lenta que el nuevo récord del trazado, establecido por Hill para lograr la pole-position. Villeneuve se empleó tan a fondo que fue multado por ir a 110 kms/h por la zona de talleres. Le impusieron 5.000 dólares (más de 600.000 pesetas).

La principal preocupación para los Williams es la fiabilidad de sus motores. Hace 15 días, en Mónaco, la avería del propulsor Renault impidió el triunfo de Hill, y ayer Villeneuve rompió otra vez. "No estoy contento con el rendimiento de nuestros motores", comentó el hijo del legendario Graham Hill, que lidera el Mundial con 21 puntos de ventaja sobre Villeneuve. (El vencedor de cada carrera suma 10 puntos).

Si gana hoy, y reafirma la exhibición que dio ayer en las 12 vueltas de entrenamientos clasificatorios, Hill dará un tirón importante en la clasificación del campeonato. Pero en la carrera de Montmeló influirán muchas circunstancias: el calor (ayer sobre el asfalto se superaron los 30% la estrategia (cada piloto debe decidir cuántos repostajes y cambios de neumáticos realizará durante las 65 vueltas) y hasta el apoyo del público (de los más de 50.000 espectadores que se esperan, casi 20.000 serán alemanes).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de junio de 1996