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Urralburu y Aragón dejan la cárcel sin pagar ninguna fianza

A las ocho de la tarde de ayer el ex presidente del Gobierno de Navarra Gabriel Urralburu y su ex consejero de Obras Públicas Antonio Aragón, ambos del PSOE hasta su expulsión al ser encausados por la justicia, salieron en libertad sin fianza del centro penitenciario de Logroño. La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Navarra, Marisol Alejandre, decidió su puesta en libertad por considerar que ha transcurrido un tiempo prudencial de prisión sin que exista una decisión firme dictada por los tribunales, según explicó el abogado de Urralburu, Javier Asiaín.

Los dos reclusos atravesaron la puerta de la cárcel riojana acompañados de sus abogados, tras permanecer en el recinto penitenciario desde el 1 de diciembre de 1995 acusados del presunto delito de cohecho continuado por el cobro de comisiones ilegales mientras ejercieron sus cargos.Gabriel Urralburu, con traje azul, hizo las veces de portavoz y contó que la reacción, después de conocer la decisión de la juez, fue de "tranquilidad" y "serenidad". "Nunca hemos comentado las decisiones de los jueces y siempre las hemos acatado", dijo el ex presidente navarro.

También destacó que tanto él como su compañero, Antonio Aragón, han estado durante el tiempo que han permanecido en prisión en las mismas condiciones que cualquier otro recluso. "Sí podemos decir", señaló, "que en esta prisión se garantiza el cumplimiento de la Constitución y el respeto a los derechos de los internos". Urralburu aseguró que estos casi seis meses -hoy se cumplía justamente medio año desde su internamiento- los ha dedicado a estudiar y a leer.

Preguntado cómo habían vivido el secuestro por ETA del funcionario de prisiones de la misma cárcel de Logroño José Antonio Ortega Lara, Urralburu respondió que se siente solidario con la familia del funcionario. "La diferencia entre su situación y la nuestra es que él goza de los mismos derechos que hemos tenido nosotros".

Antes de abandonar la cárcel, Urralburu y Aragón se despidieron de sus "colegas de módulo", de los funcionarios que les han atendido y del director del centro. En cuanto a sus planes, Urralburu dijo que pasan por "vivir al día [ ... ] ya veremos lo que depara la vida".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de junio de 1996

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