Otro máximo
La Bolsa española consiguió ayer un nuevo máximo, arropada esta vez en el comportamiento de los mercados europeos, ya que Wall Street abrió con muchos altibajos después de su flamante máximo histórico del lunes y terminó perdiendo 12,56 puntos. Esa misma sensación de vértigo la padecen los inversores españoles y se traduce en un volumen corto y excesivamente concentrado en los grandes valores. De los 38.900 millones de pesetas negociados, el 70% se quedó en 10 valores, lo que deja poco más de 11.000 millones para el grueso del mercado, esas sociedades en las que casi nadie confía para mantener la tendencia alcista.Los mercados de deuda, otra vez muy inquietos en tomo a los contratos de futuros, volvieron a hacer gala de una contratación abundante y nerviosa que, al final, no alteró las rentabilidades. Una situación similar se vivió en los mercados de divisas, en los que la peseta fue un comparsa más frente a los grandes ajustes entre el dólar y el yen. Al cierre, el ambiente apuntaba más hacia la tranquilidad y eso permitió a la Bolsa española terminar con un nuevo máximo histórico, el 363,95%, después de una subida del 0,27%. El Ibex 35 ganó un 0,28%.


























































