Toshack dice que no dimitirá pese a la "campaña dirigida" hacia él

El presidente del Deportivo, Augusto César Lendoiro, parece decidido a mantener contra viento y marea a John Toshack. Lendoiro no se ha dejado influir por el escándalo del pasado domingo en Riazor, cuando todo el estadio gritó a coro "Depor sí, Toshack no", y nada más terminar el encuentro frente al Oviedo (04) anunció que el galés sigue gozando de su total confianza. El preparador se declaró ayer "dolido", aunque dijo que espera agotar su contrato -finaliza en junio de 1997- pese a la "campaña orquestada" que, según asegura, se ha organizado en su contra desde sectores de la política.Lendoiro es un hombre de ideas fijas y desde hace mucho tiempo viene pregonando que no le gusta cambiar de entrenador. Y ésta vez anuncia que no se dejará influir por las protestas que desató la derrota ante el Oviedo. "No se pueden tomar decisiones viscerales, por un momento de calentura", sostiene el presidente deportivista, "hace tiempo decidimos que Toshack era la persona ideal para dirigir el club y habrá que pensar que las cosas no han cambiado tanto en ocho meses".
Toshack reconoció abiertamente que los gritos en su contra fueron casi unánimes en el estadio, pero matizó que cree que se trata de "algo orquestado por algún sector", en el que incluyó, como ya es tradicional en él, a parte de los medios de comunicación. El galés incluso se apuntó a la teoría más esgrimida por Lendoiro en los momentos delicados, quien habitualmente interpreta las críticas al Deportivo como fruto de la venganza de sus enemigos políticos. "Probablemente la política tenga algo que ver en esto porque en el club ya me explicaron por dónde van los tiros", indicó el preparador británico.


























































