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GENTE

VOLÓ EL VIOLÍN

De benefactora a damnificada. Irina Ivanova, violinista de la orquesta de Cámara de Moscú, viajó la semana pasada a Helsinborg, en el extremo suroeste de Suecia, para participar en un concierto cuya recaudación estaba destinada a los niños afectados de cáncer a consecuencia de las radiaciones de Chernóbil. Pero algunos ladrones no entienden de beneficencia y el violín de Irina, valorado en 750.000 coronas (casi catorce millones de pesetas) y que no estaba asegurado, desapareció de la habitación del hotel en que se alojaba. No sólo el violín, sino también todas sus pertenencias personales cambiaron rápidamente de propietario cuando un intruso se deslizó por una ventanilla de ventilación para cometer el delito. Irina participó en el concierto, pero con violín y ropas prestadas, y según algunos asistentes, las cuerdas del instrumento sonaron con un tono más triste que de costumbre. Ahora los organizadores del concierto benéfico iniciaron una colecta popular con el eslogan de Un violín para Irina.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de mayo de 1996