El neonazi Rubio dice que los GAL sepultaron a un etarra en Rentería

El neonazi Juan de Dios Rubio Gómez, encarcelado el pasado miércoles por su presunta relación con la guerra sucia contra ETA, confió a la policía que conoce la localización de un agujero donde está sepultado un etarra que desapareció tras ser secuestrado por un grupo de los GAL. El ultraderechista, que en algún momento se mostró dispuesto a conducir a la policía hasta esa tumba, dio marcha atrás cuando Interior ya tenía preparado un equipo de búsqueda, según fuentes de la investigación.

Rubio, que mañana debe declarar de nuevo ante el juez Baltasar Garzón en relación con el sumario abierto para aclarar el asesinato del etarra Ramón Oñaederra en 1983, se ofreció hace varios meses a unos periodistas para revelar dónde habían sido sepultados dos miembros de ETA, según informó ayer Egin. Este diario añadió que el neonazi exigía 15 millones de pesetas a cambio de revelar importantes informaciones sobre las tramas de los GAL.

El histórico ultraderechista comentó a los investigadores policiales que el secuestro y asesinato en 1983 de los presuntos etarras José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala, cuyos cadáveres fueron hallados en enero de 1985 sepultados en una fosa de Bussot (Alicante), no era la única acción de este tipo perpetrada por elementos de los GAL. Habló, en concreto, de un caso y llegó a indicar que la víctima se hallaba sepultada en un paraje próximo a Rentería (Guipúzcoa).

Según las fuentes informantes de este periódico, Rubio no llegó a concretar nunca la identidad de la persona que había sido asesinada y enterrada por los mercenarios. Pero los encargados del caso señalan que los únicos etarras que constan como desaparecidos son el dirigente Eduardo Moreno Bergaretxe y José Miguel Etxeberria, Naparra. El primero desapareció el 23 de julio de 1976 y el segundo el 14 de junio de 1980.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de mayo de 1996.

Lo más visto en...

Top 50