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El Bayern encarrila la Copa de la UEFA

El equipo de Beckenbauer jugó mal, pero fue más práctico que el Girondins francés

Beckenbauer ha vuelto a tener un efecto totémico sobre el Bayern y le ha traído suerte. El Bayern dominó, porque ocupó más trozo de pradera, pero jugó peor al fútbol que el Girondins, superior en técnica individual y capacidad de combinación. Los de Burdeos fallaron sin embargo tres ocasiones claras de gol con excelentes paradas del portero Kahn y en otras dos Sforza y Papin sacaron dos balones que entraban.

En el minuto 34 de la primera parte se produjeron las dos jugadas claves para el resultado del partido. Tras un fallo garrafal de Sforza, el único delantero del Girondins, Tholot, llegó solo con todo a su favor ante Kahn y falló de forma clamorosa en el mano a mano. En la siguiente jugada, a balón parado, en saque de esquina, el Bayern consiguió su primer gol. Sólo así fue, capaz de marcar un Bayern que ofreció una exhibición penosa de todas sus carencias actuales.

El Girondins jugó con un 4-5-1, montó una trinchera en el centro del campo, que un Bayern estático no acertaba a superar. En el centro del campo el holandés ex-barcelonista Witschge tomó la batuta y se hartó de repartir juego hasta el agotameniento. A pesar de jugar con un fuerte acento defensivo, las tres únicas ocasiones claras de gol en el primer tiempo fueron del Girondins.

De salida en la segunda parte el Girondins se fue arriba y dominó en el primer cuarto de hora y creó dos nuevas ocasiones de gol, pero fue Scholl en una penetración individual quien marcó.

El Girondins jugó sin sus dos mejores jugadores, Zidane y Dugarry, suspendidos por un partido, y en la anterior eliminatoria consiguió remontar el 2-0 del Milán. Pero ahora el Bayern acudirá prevenido con este antecedente y además los de Múnich son mejores fuera que en casa, como pudo comprobar el Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de mayo de 1996