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GESTIÓN CULTURAL

La crisis del Círculo de Bellas Artes desemboca en la amenaza de dimisión de todos sus gestores

Amenazan con una dimisión en bloque. La ya eterna crisis que atraviesa el Círculo de Bellas Artes desde hace cuatro años ha dado un paso más. Su Junta Directiva puso sus cargos a disposición de la Asamblea de Socios el pasado 22 de marzo, tal y como consta en una carta, enviada al presidente regional, Alberto Ruiz-Gallardón. La causa: este órgano se siente "desasistido" y piensan que han perdido la confianza del Patronato que tutela el Círculo, cuyo presidente es Ruiz-Gallardón, y del que forman parte el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Madrid.

"La Junta Directiva entiende colectivamente que no es la representación más adecuada para gestionar la actual crisis sin un explícito respaldo de las administraciones que componen el Patronato, por lo que ha decidido poner sus cargos a disposición de la Asamblea de Socios", escribían en una carta que enviaron a Ruiz-Gallardón el pasado 22 de marzo.En la misma carta, firmada entre otros por Juan Miguel Hernández León (presidente del Círculo), el cineasta José Luis Cuerda, la escritora Fanny Rubio, y el escritor y editor Juan Cruz, los miembros de este órgano solicitaban una reunión con Alberto Ruiz-Gallardón, que de momento no se ha celebrado. Ruiz-Gallardón ha remitido esta petición al consejero de Cultura, Gustavo Villapalos. Precisamente de esa reunión depende la dimisión o no de este órgano, según manifestó ayer un miembro de la Junta. "Estamos en una situación muy ambigua, pendientes de una segunda reunión con el Patronato", dijo.

El Círculo de Bellas Artes no ha salido de su crisis económica desde diciembre de 1992, en que a punto estuvo de perder su histórica sede de la calle de Alcalá: se pensó en subastarla para sufragar una deuda de 100 millones de pesetas que tenía con el Banco Hipotecario. El pasado otoño el desajuste financiero de esta entidad se elevaba a 64 millones de pesetas. El consejero de Cultura, Gustavo Villapalos, no dudó entonces en comprometerse a terminar con la quiebra de esta institución y a cubrir el agujero de 64 millones, "si los otros dos patrocinadores demostraban también voluntad política para resolver estas dificultades". Estas declaraciones levantaron' la ira del Ministerio de Cultura y del Ayuntamiento. Incluso el Ministerio le acusó de contribuir a la quiebra del Círculo.

Desde entonces las cosas no parece que hayan mejorado mucho. En la última reunión con el Patronato, la Junta Directiva presentó un documento que "pretendía reunir las líneas estratégicas de este órgano para superar la crisis del Círculo", según los firmantes de la carta enviada a Ruiz-Gallardón. Es decir, un plan de viabilidad. Este periódico no obtuvo ayer versión alguna de los responsables del Ministerio de Cultura que asistieron a la reunión. Tampoco la Comunidad respondió.

"Detalles al margen, que sólo fueron indicios del desconocimiento por parte de los representantes institucionales del Patronato de las características de nuestro proyecto, lo indudable es que esta Junta Directiva se ha sentido, cuanto menos, desasistida por el Patronato. Nuestros cargos, electos, sólo se deben a la Asamblea General de Socios, como es preceptivo. Pero no tienen sentido sin la confianza del Patronato", declara la Junta en su escrito.

La Junta directiva presentó unos presupuestos que implicaban cierto esfuerzo económico por el Patronato. "No fueron recibidos calurosamente", dicen en la Junta, en la que también se reconoce que se han manejado cifras para realizar una restructuración en la plantilla del Círculo. "Posiblemente hay una plantilla sobredimensionada. Se proponía una auditoría de gestión", declaran.

Nuevo director

La propuesta de la Junta de nombrar a César Antonio Molina como director del Círculo tampoco ha sido del agrado de las instituciones. Molina sustituiría a Enrique Baquedano, que puso su cargo a disposición de la Junta en noviembre.A los miembros de la Junta también les preocupa que su proyecto no sea entendido por los patronos. "Se trata de un servicio cultural y no de un servicio privado", declaran. En la carta enviada a Ruiz-Gallardón inciden en esta cuestión: En 1983 se recuperó "una institución para la libertad de creación y de pensamiento. Hoy intuimos que ese sueño está afectado por la desconfianza, la incomprensión y quizá por nuestros propios errores", le dicen al presidente regional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de abril de 1996

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