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GENTE

ROCIÍTO Y ANTONIO DAVID SE DIJERON 'SI'

Castilblanco de los Arroyos

Rocío Carrasco Mohedano Rociíto se casó ayer con Antonio David Flores en una ceremonia en la que se ha mostrado más serena que su madre, Rocío Jurado, muy emocionada, como lo estuvo el día de su boda hace un año. Antes de entrar en la capilla de Las Vírgenes, en la finca Yerbabuena, de Castilblanco de los Arroyos, Rociíto, de 18 años, dijo a los periodistas que estaba "nerviosilla" y que se trataba "sin duda del día más feliz" de su vida. La joven, que ha reproducido íntegramente la celebración de la boda de su madre con el torero José Ortega Cano, hace trece meses en el mismo sitio, acudió vestida de organza de seda blanca, muy clásica, lentillas azules en su ojos y con un crucifijo al cuello que perteneció a su madre y antes a su abuela. La novia llegó a la ermita en una calesa tirada por cuatro alazanes blancos y acompañada por su padre, Pedro Carrasco, quien fue el padrino de la boda, tarea en la que le acompañó como madrina Luisa Carrasco, madre del novio, el guardia civil Antonio David Flores, de veinte años.Antes que Rociíto y en otra calesa también tirada por cuatro caballos llegó vestida de fucsia Rocío Jurado, acompañada por su marido. La cantante, muy emocionada y conteniendo las lágrimas, fue incapaz de satisfacer las peticiones de los periodistas y sólo pudo decirles "os quiero", mientras sonaban la campanas de la capilla y los cohetes que anunciaban la inmiencia del enlace. Antonio David, quien vestía traje oscuro, fue el primero que se trasladó a Las Vírgenes, también en una calesa tirada por cuatro caballos. El novio confesó a los periodistas estar muy nervioso, aunque, como la novia, lucía un aspecto radiante y feliz.

El sacerdote Jesús Aro, quien ofició la misa en la ermita, expresamente construida por Rocío Jurado para casarse con José Ortega Cano, advirtió a los novios que el mayor enemigo es el egoismo, pero que el amor todo lo puede y lo cura todo. Por las escasas dimensiones de la capilla, la mayor parte de los 800 invitados siguieron la misa, que comenzó a las 14:20, una hora y cuarto después de lo previsto, desde fuera y gracias a un potente equipo de sonido, que reprodujo el "si" de los novios. La finca Yerbabuena estaba fuertemente custodiada por numerosos guardas jurados que hasta miraban en los maleteros de los coches de los casi 200 informadores que cubrieron la ceremonia para que no se colara nadie. Entre los invitados había gentes del mundo del fútbol, los toros, la moda y la canción, como el alcalde de Marbella, Jesús Gil, el ganadero Martín Berrocal, las tonadilleras Gracia Montes, Juanita Reina y María Vidal, las modelos Juncal Rivero y Raquel Revuelta, los diestros Tomás Terry, Manolo Vázquez, Julio Aparicio, Sebastián Palomo Linares y su esposa Marina Danko. También asistieron el compositor Felipe Campuzano, la cantante Massiel, los diseñadores Vitorio y Luchino, el duo musical Los del Río, y los periodistas María Teresa Campos, su hija Terelu, Nieves Herrero y Jesús Quintero.

Tras la ceremonia, en la que cantaron los miembros del grupo Los marismeños y duró una hora, los novios presidieron un banquete cuyo menú se compuso de lomo de merluza, pechuga de faisán y tarta nupcial, además de dulces, chocolate, milhojas y helado. Por la noche hubo fiesta flamenca. De la luna de miel no han querido hablar, aunque a la madre de la novia se le escapó hace días que pasarán por Miami casi seguro donde ella tiene casa.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de abril de 1996