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Maria Pia de Vito improvisa sobre las raíces de su cultura

El jazz vocal italiano sería un desconocido para la afición si Maria Pia de Vito no se hubiese erigido en embajadora de esta modalidad para alertar de su notable interés.

La napolitana visitó por primera vez el Café Central en 1994, recién publicado su disco Nauplia, una especie de ensoñación sonora sobre su ciudad natal. Ya entonces llamó la atención la elegancia con que lograba desmarcarse del modelo norteamericano para sintonizar con su riquisimo pasado cultural al margen de etiquetas concretas. Maria Pia no es una cantante estricta de jazz y también se encuentra cómoda en el ámbito folclórico y hasta en estéticas afines a las corrientes cultas. Junto a la gran Tiziana Ghiglioni figura en primera línea de las vocalistas italianas y ha colaborado con algunos de los instrumentistas más importantes de su país, el contrabajista Paolo Damiani y el saxofonista Tino Traccana entre ellos.

Estará acompañada por sus compatriotas Carlo Morena (piano) y Marcello di Leonardo (batería) y por el portugués Bernardo Moreira (contrabajo).

Maria Pia de Vito, hasta el 31 de marzo en el Café Central (plaza del Ángel, 10; metro Sol). 22.00 horas. Suplemento: 1.200 pesetas.

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