MILLONARIO POR UNA NOCHE
Mehrdad Zadfaranlou, un ciudadano sueco de la ciudad de Umea, al norte del país, es uno de los tantos parados que espera ansiosamente el cheque mensual con el seguro de paro o alguna de las prestaciones sociales que todavía existen en el país. Su sorpresa no tuvo límite cuando quiso comprobar en un cajero autómatico si le habían ingresado las 2.000 coronas que recibe mensualmente por concepto de ayuda para el alquiler. Su cuenta le dio un saldo favorable de 403.220.966 coronas. Pese a que comprendió de inmediato que se trataba de un error, el hecho de que fuera sábado y debiera esperar hasta el lunes para que, lamentablemente, todo se aclarara, le fue imposible no soñar durante todo el fin de semana con su condición de multimillonario. Entre los proyectos de ayuda que pensaba hacer destinaba más de 200 millones para combatir el virus Ebola en Africa y otros planes igualmente humanitarios. Pensaba retener para sí solamente cinco millones, con los que, según él, se arreglaría. Sus amigos le bautizaron con el apodo de Onassis. El lunes por la mañana los sueños anclaron en la realidad. Se trataba de un error del ordenador y en su cuenta sólo había un saldo de 62 coronas y 84 céntimos.-


























































