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Móstoles necesita 3.600 millones para hacer seguros los pisos donde murieron 12 personas en un incendio

El Ayuntamiento de Móstoles (199.400 habitantes) necesita 3.600 millones de pesetas para arreglar la chapuza" que el constructor José Luis Pinto Fontán hizo en la urbanización Villafontana II del municipio a principios de los ochenta, según manifestó ayer el concejal de Urbanismo, lldefonso Fernández, de Izquierda Unida.En uno de los bloques de este barrio fallecieron 12 personas el 7 de julio de 1992 durante un incendio causado por una colilla mal apagada en el primer piso y propagado hasta el quinto, debido a los materiales altamente inflamables de las terrazas y la mala ventilación de los descansillos de las escaleras.

Desde aquel trágico suceso los propietarios de los 1.920 pisos de Villafontana II reclaman unas soluciones que ya se han plasmado en centenares de folios elaborados por un arquitecto ajeno al Consistorio y varios técnicos municipales de Urbanismo. Dicho estudio contempla arreglos en el interior y exterior de las viviendas, desde la eliminación de las moquetas en los suelos y paredes hasta la construcción de mejores accesos para los servicios de emergencia.

En primer lugar "se cambiará el cartón piedra de las terrazas por un material aislante que no permita una acumulación de calor superior al 0,4%", señaló el edil de Urbanismo. Los actuales, paneles soportan hasta un 1,78% de concentración calorífica.

También se taparán las grietas de las fachadas de los 48 bloques y se construirán huecos dentro de los portales para una correcta salida- de humos. Esta acometida es muy importante, según Fernández, ya que al menos seis de las 12 víctimas mortales del incendio murieron asfixiadas porque los descansillos del edificio se convirtieron en "chimeneas".

Pago a cuatro bandas

Las azoteas también necesitan arreglos, así como los garajes, que carecen de licencia municipal. En estas instalaciones hay filtraciones de agua de los jardines situados encima- un total de 55.000 metros cuadrados que hay que levantar para rehacer de nuevo. En los espacios interbloques se abrirán accesos anchos para la entrada de camiones de bomberos y otros servicios de urgencia. La remodelación exterior de los edificios es obligatoria, ya que éstos han de ajustarse a unas normas de seguridad "que hoy por hoy no se cumplen", sentenció Fernández.

Los arreglos necesitan el consenso de todos los vecinos, porque tendrán que pagar una parte de las obras. El resto lo aportarán el Ministerio de Obras Públicas, la Comunidad de Madrid y el Consistorio mostoleño. Para la financiación particular se han previsto ocho formas de pago a través de un préstamo hipotecario al 7,5% de interés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de marzo de 1996