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Una noche de infarto

Fue una jornada de infarto en la que quienes perdieron parecían haber ganado. La militancia socialista iba llegando a la sede de Ferraz con cara de derrota. L os sondeos conocidos a las ocho de la tarde, realizados a la salida de los colegios, ofrecían una victoria muy holgada al PP. De repente, sobre las nueve de la noche se oyó un clamor. La pantalla gigante instalada, en Ferraz marcaba, con un 20% de votos escrutados, una diferencia a favor del PSO E. Llegó la euforia. De tal manera, que Cipriá Ciscar aprovechó una entrevista televisiva para moderar la euforia y adelantar que la victoria no era segura para nadie.Cuando se conocieron los resultados, pasadas las once de la noche, con una derrota socialista por la mínima, no cambió el clima de entusiasmo. La sede socialista estaba repleta de gente. A lo largo de la noche habían ido llegando famosos, como José Luis Coll, Imanol Arias o María Asquerino. Las caras de los dirigentes socialistas, como Ciscar, Joaquín Almunia o Joaquín Leguina reflejaban una alegría contenida. Leguina no pudo contenerse y criticó con dureza a los institutos demoscópicos. Todos coincidían en lo que un momento después dijo Felipe González: "Nos ha faltado una semana o un debate".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de marzo de 1996