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Tribuna:

El OM concluye su purga

Marsella resucita. El Olímpico encabeza la Segunda División francesa y tiene ya un pie en Primera. La era grandiosa y turbia de Bernard Tapie, con su Copa de Europa, sus partidos amañados, su falsa contabilidad y la amarga conclusión de un descenso decidido en los despachos federativos, ha sido purgada con un calvario de juzgados y encuentros de patadón en campos pelados y suburbiales. El viejo OM ha sabido sobreponerse y, gracias a veteranos púgiles del área como el irlandés Tony Cascarino -que, a sus 34 años, sigue, arrollando balón y jugadores contrarios hacia las mallas- viaja al reencuentro de su historia.El dinero vuelve también, de la mano de¡ ubérrimo patrocinador Parmalat. La empresa agroalimentaria, antigua asociada del Real Madrid, dispone de una bonita escuadra internacional de clubes (el Parma italiano, el Benfica portugués, el Palmeiras brasileño y el Boca, Juniors argentino) y ha decidido apostar por el OM. Parmalat aportará 500 millones de pesetas para los próximos 16 meses y, de confirmarse el más que probable ascenso, el club marsellés podrá disponer de un presupuesto de casi 3.000 millones de pesetas para la próxima temporada.

Bastante menos que en los días de vino y rosas de Tapie, pero suficiente para renovar "hasta el 80% de la plantilla", según los planes del director general Jean-Michel Roussier. Se piensa en el argentino Caniggia y el portugués Fernando Couto -ambos pertenecientes, por la vía del Boca Juniors; y el Benfica, a la escudería Parmalat- para encabezar un equipo capaz de volver a disputar las competiciones europeas.

Incluso.el añejo estadio Velodrome se hace una cura de rejuvenecimiento. Preparándose para el Mundial-98, que acogerá Francia, el Velodrome recibe nuevas gradas y accesos, y pierde los símbolos de la era Tapie. Como el restaurante Maracaná, que en las grandes noches de fútbol invitaba a sus cocinas a los mejores chefs franceses y servía cenas opíparas a la beautiful people de tribuna. El restaurante cierra, sustituido por una cafetería y puestos de bocadillos, como en cualquier otra parte.

El nuevo OM sueña con reencontrarse frente al Paris-Saint Germain, el ciclotímico líder del fútbol francés, que el sábado venció por la mínima en Rennes y parece salir de la profunda depresión de las últimas semanas. El PSG se mantiene en primera posición del campeonato y, siempre amenazado por sus dudas existenciales, se prepara a resistir la presión final de sus perseguidores, Auxerre, Metz y Mónaco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de marzo de 1996