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La Bomba estalla por primera vez

Tomba gana al fin un mundial tras una exhibición de potencia y calidad en el gigante

Sierra Nevada

La Bomba estalló por primera vez en los campeonatos. Alberto Tomba fue tan gigante como el nombre de la prueba que le permitió añadir el primer título mundial a su brillante palmarés. No había vencido en una sola carrera de la especialidad en la temporada, pero la gran estrella del esquí ya estaba acostumbrado a llegar de forma parecida a las grandes competiciones y asombrar a todos. Ayer, ni los grandes especialistas suizos, Urs Kaelin, plata, y Michel von Gruenigén, bronce, ni el noruego Kjus, cuarto, pudieron con él. Ganó a todos, incluso a los errores, pues de uno gravísimo al principio de la segunda manga se recuperó como sólo un gran campeón puede hacerlo.

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A Tomba le tocó en el sorteo de dorsales abrir la primera manga. No le gustó especialmente, como suele ser habitual en los esquiadores, pues de esa forma no tienen referencias de sus rivales. Él mismo dijo que tuvo un mal presentimiento y que no se sentía bien tan temprano al no haber calentado lo suficiente. La pista, no muy larga, pero si muy exigente y con nieve dura, le venía espléndidamente a sus características. Y ya en la primera manga lo demostró. Enseguida cogió su ritmo de crucero y con un esquiar redondo, potente y seguro, encadenó los apoyos muy bien en las 48 puertas del trazado. Sin saber lo que podían dar de sí. los otros favoritos, la sensación fue magnífica, aunque él mismo se quiso curar en salud al final y se señaló las piernas como diciendo que le había costado llegar.

Pero había puesto el listón muy alto. Nadie le superó. El líder de la Copa del Mundo absoluta, el noruego Kjus, en otro alarde de potencia, pero sin su encanto, se le acercó a tres centésimas. Y los suizos demostraron por qué mandan claramente esta temporada en la Copa de la especialidad. A menos de medio segundo quedó el líder, Michel von Gruenigen, impresionante dominador absoluto tras ganar cinco de las ocho pruebas disputadas, ser segundo en otras dos y tercero en la restante. Y a menos de un segundo, los otros dos helvéticos, Urs Kaelin y Steve Locher.

Sin embargo, pese a no estar nada decidido, La Bomba tenía la explosión de la victoria más cerca. Demasiadas veces en su carrera había tenido que remontar en la segunda manga una primera con errores y ahora tenía toda la. situación controlada. Saldría en el puesto 15 sabiendo todo lo que habían hecho sus rivales. Pero lo curioso fue que el error lo. tuvo esta vez cuando no necesitaba arriesgar. Sí le afectaron los nervios. Fue en la parte de arriba, en el primer muro, cuando aún las pendientes rondaban porcentajes tremendos superiores al 50%. Como a otros muchos eliminados, se le fue el apoyo en el esquí interior al pasar una puerta a derechas y literalmente se tumbó del lado derecho en el suelo.

Luego comentó que se sintió muy enfadado: "Si llega a ser en la primera manga, estando tan frío, no me hubiera levantado. Pero fue positivo. Me sirvió de motivación. Lo mismo que cuando oí los silbidos del público. Entonces fui a por todo. Si estás fuerte, aunque cometas un error se puede corregir".

Así de fácil. Mientras todos los que pasaron un trance así acabaron sus carreras, él no sólo se levantó con sus piernas hercúleas, sino que puso los 92 kilos de nuevo en la línea para pasar la siguiente puerta y coger el ritmo como si nada hubiera pasado. El trazado ya no era tan redondo, se necesitaban apoyos aún más perfectos para no irse, pero él se recuperó y volvió a esquiár como una máquina perfecta. Incluso los cuatro esquiadores que le siguieron, ya sin posibilidades, se cayeron. Tomba sólo hay uno.

Y ya con la nueva gloria, empezó su otro espectáculo, el estallido perenne que le ha dado la medalla de oro indiscutible de la popularidad desde hace más de ocho años. Abrazos a sus hinchas, besos en la nieve al estilo papal y reconciliación total con España al enarbolar la bandera junto a la italiana. "Ganar ya una medalla es bellísimo. La gente me daba más posibilidades en el eslalon, pero yo sabía que podía ganar. Era mi primer objetivo. También lo es el eslalon, pero mejor es tener ya la primera medalla. Así podré ser más agresivo el domingo y si no gano, pues lo intentaré en Sestriere 97 o en Nagano 98". La Bomba ya ha cumplido.Clasificación

Tomba (Italia), 1.58.63 minutos (57.54 y 1.01.09).. Kaelin (Suiza), 1.59.07 (58.19 y 1.00.88). 3º. Von Gruenigen (Suiza), 1.59.45 (58.01 y 1.01.44). 4º. Kjus (Noruega), 1.59.51 (57.57 y 1.01.94). 5º Locher (Suiza), 2.00.62 (58.37 y 1.02.25).

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