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CAMPAÑA ELECTORAL

Villalobos: "He visto a Aznar superar un atentado y a González esconderse como un conejo tras el escaño el 23-F"

El aspirante Jose María Aznar no menciona ya en sus discursos al presidente Felipe González. Se refiere a él de manera indirecta, aunque en no pocas ocasiones formula juicios terribles sobre su etapa de Gobierno. Esto queda para otros oradores. Ayer fue Celia Villalobos la que encendió los ánimos de la audiencia conservadora poniendo a caldo a González.Para el final de su breve intervención dejó la alcaldesa de Málaga la comparación personal entre Aznar y González a propósito del miedo a los debates cara a cara. La formuló en estos términos: "He visto a José María Aznar salir de un atentado de ETA como un hombre y a Felipe González esconderse tras el escaño como un conejo el 23-F de 1981". Así arrancó una gran ovación de los asistentes, aunque entre ellos se hallaban algunos que también desaparecieron tras sus escaños la tarde del golpe.

Villalobos dijo también de González que es "un campeón de las campañas de insidias y calumnias", le calificó de "tremendo embaucador" y afirmó que ahora mismo está lanzado a una campaña "alarmista y destructiva" con el único objetivo de que el próximo Gobierno de España no tenga mayoría absoluta y "sea débil". "Es como el perro del hortelano: ni come ni deja comer", dijo.

También Francisco Álvarez Cascos, secretario general del PP, tuvo palabras muy duras para González, aunque sin alcanzar el nivel de Villalobos. Álvarez Cascos dijo que González es el peor candidato que podía escoger el PSOE porque "suma el paro, resta libertades, multiplica corrupciones y divide a su partido".

Junto a estas definiciones, las palabras que el ex convergente Josep Maria Trias de Bes dedicó a su antiguo partido sonaban a cariñosa reprimenda. Trias se limitó a reafirmar que quiere a Cataluña "tanto en catalán como en castellano", lo que originó un buen aplauso de los asistentes. Dijo que el nacionalismo es una fuerza "ambigua y sin ideas" y aseguró que los catalanes se han dado ya cuenta de que "las soflamas nacionalistas son falsas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de febrero de 1996