Los médicos temen por la vida del primer ministro griego

El primer ministro griego, el socialista Andreas Papandreu, se enfrenta cada vez con más dificultad a las infecciones que atacan su debilitado sistema inmunotógico, después de 32 días de permanencia en una unidad de cuidados intensivos en el lujoso centro cardiológico ateniense de Onasio.Un portavoz del equipo médico que atiende a Papandreu anunció ayer que éste sufría una nueva infección. Y recordó que los médicos "lo que más temían" era, precisamente, la aparición de nuevas infecciones. En los últimos diez días, la salud del mandatario griego ha empeorado visiblemente, " ya que la insuficiencia respiratoria y la renal tienden a transformarse en permanentes, y Papandreu necesita constantemente de diálisis y de un respirador. Por octava vez desde el pasado 20 de noviembre, cuando fue hospitalizado aquejado de una neumonía, Papandreu ha estado al borde de la muerte y los médicos han tenido que hacer esfuerzos sobrehumanos para mántenerle con vida.

Sucesión

Los últimos partes puntualizan la gravedad de su estado de salud, salpicados por empeoramientos o leves mejorías que dan algunas esperanzas de que el jefe del Gobierno griego, de 76 años, pueda llegar a dimitir a tiempo para facilitar el proceso de sucesión en el Ejecutivo.En caso de muerte o de dimisión, la Carta Magna griega determina que el grupo mayoritario, el socialista en este caso, se encargará de asignar un sucesor. Éste tendría que agotar la legislatura, que concluye en octubre de 1997, fecha en la que están previstas las próximas elecciones generales. Pero si Papandreu entra en estado de coma, el proceso se complica ya que no se determina la prolongación de un vacío político debido a la enfermedad del mandatario.

Toda la tensión está centrada desde principios de esta semana en el debate de un máximo de cinco días en la Cámara para aprobar el presupuesto general de 1996, que concluye esta me dianoche, ya que en caso de que Papandreu fallezca antes, el proceso se congela debido al luto nacional, y luego pasarían otros tres días hasta que se asigne un nuevo primer ministro y se pida el voto de confianza en el Parlamento.

Los posibles candidatos a su sucesión al frente del Gobierno, entre ellos el ex ministro de Industria, Costas Simitis, y el titular de Defensa, Gerasimos Arsenis, llevan a cabo diversas reuniones entre sí y con el resto de los delfines para llegar a un acuerdo sobre el reparto de poderes, pues aparte del Ejecutivo tendría que cubrirse el vacío dejado en el liderazgo del Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok) en un próximo congreso.

El Pasok ha anunciado que durante las primeras semanas de enero se pondrá en marcha el proceso de sucesión, con la prioridad de mantener la unidad del partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de diciembre de 1995.

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