GENTE

PICOS DE ORO

Mijail Gorbachov, acompañado de su esposa, Raísa, estuvo un par de días en la ciudad sueca de Gotemburgo, en lo que puede considerarse como una visita bastante fructífera. El padre de la perestroika llegó invitado para pronunciar una conferencia en el Día Internacional del Liderazgo, un evento de origen norteamericano por el cual notorios políticos retirados se convierten en muy bien remunerados conferenciantes. Nixon y Kissinger han sido algunos de los inventores-beneficiarios de la idea. Se calcula que la charla le reportó a Gorbachov algo más de 15 millones de pesetas. De todos modos, el ex líder soviético demostró su habitual capacidad oratoria y una simpatía que superó ampliamente a la de sus dos antecesores más cercanos en la misma tribuna, George Bush y el general Norman Schwarzkopf. En su disertación, Gorbachov habló poco de líderes, una especie en vías de extinción, y sí de la situación del mundo y de su país. Sobre su futuro dejó entrever que no se considera un jubilado de la política, y no descartó su eventual candidatura como aspirante a la presidencia de Rusia.-

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