Las Ventas sigue siendo cátedra del toreo

119 toreros y 89 ganaderías participaron en los 77 festejos de la temporada madrileña

La plaza de toros de Las Ventas, de Madrid, sigue siendo la cátedra del toreo. Así lo atestiguan, un año más, los datos correspondientes a la temporada de 1995 en la que el coso madrileño, con 77 festejos celebrados entre marzo y octubre, casi duplicó al de la Real Maestranza de Sevilla, que con 43 quedó en segundo lugar, y se distanció todavía mucho más del resto de las plazas españolas. Además, Las Ventas, donde se lidiaron 450 reses y por donde desfílaron 119 toreros de todas las categorías, sirvió a quienes triunfaron para ganar cartel o relanzar sus campañas.

Este desfile ocurrió en sus dos grandes ferias, la de Otoño y la de San Isidro (que este año siguió siendo la más larga de todas las españolas e incluso aumentó a 28 sus festejos, al celebrarse dentro de ella la corrida de la Prensa, que conmemoraba su centenario), y en el resto de su programación que abarca casi ocho meses.Todo ello por las dificultades de cortar oreja en este coso, ya que de los 119 coletudos sólo ocho obtuvieron el privilegiado derecho de salir a hombros (un 6%): los matadores César Rincón y Domingo Valderrama; los novilleros Cristina Sánchez (que pasó así a la historia como la primera mujer que abre la puerta grande venteña), Carlos Pacheco, José Tomás, el becerrista, Juan Diego y el rejoneador Ginés Cartagena, recientemente fallecido en accidente de tráfico. Uceda Leal no pudo salir a hombros pues sufrió un grave percance en el festejo de feria en el que triunfó.

Los casos de Cristina Sánchez, Pacheco y Uceda Leal son los más significativos al respecto, pues llegaron a Madrid con pocos festejos toreados y escasas perspectivas de contratos y el triunfó les lanzó a los altos puestos del escalafón.

Estas dificultades para obtener trofeos, tan alejadas de la facilidad con que se dan en el resto de las plazas, se vuelven a poner de manifiesto al comparar la Monumental madrileña con la Maestranza, donde se concedieron 33 orejas en 43 festejos (casi un 0,8 de promedio, mientras que aquí fueron 44 en 77(0,57).

En cuanto a los ganaderos, destacó la vuelta al ruedo que obtuvieron un toro de Dolores Aguirre y un novillo del debutante Daniel Martínez, propietario de la divisa de Las Ramblas. También destacó en su conjunto la novillada de otro debutante, Fernando Peña, lidiada en San Isidro, y cuyo mayoral fue paseado a hombros. Sólo una del total de reses lidiadas hubo de ser apuntillada en el ruedo al caerse durante la faena de muleta y no levantarse: fue un toro de Los Bayones que correspondió a Ortega Cano el 18 del mayo dentro de la feria de San Isidro.

Entre los 63 matadores de toros que pudieron ver en el ruedo venteño los aficionados, están todas las figuras y aquéllos que ocuparon los altos puestos del escalafón a excepción de Julio Aparicio, que no llegó a un acuerdo económico con la empresa, y los nuevos matadores Rivera Ordóñez y Vicente Barrera.

Pero lo que más diferencia a Las Ventas de todas las demás plazas es en el gran número de oportunidades que concedió a toreros modestos, que tienen en Madrid su única baza para abrirse paso en su carrera. Varios de ellos, como El Tato, Juan Carlos García, Pepín Jiménez y Cristo González, entre otros, lo consiguieron.

Caso excepcional fue el de Mariano Jiménez, quien el 9 de abril se cortó la coleta al acabar su actuación, al no alcanzar el triunfo que buscaba.

En busca del triunfo

El 70% de los novilleros actuantes se presentaban en Madrid en busca de un triunfo sonado. Así, a los nombres citados de los que salieron a hombros, hay que añadir otros, como José Ortega, Macareno, Chamón Ortega, Canales Rivera, Eugenio de Mora, quienes tienen la promesa de volver al ruedo venteño en 1996.Similar es el caso de los 11 matadores que confirmaron la alternativa: Andrés Sánchez, José Ignacio Sánchez, Juan Carlos García, Jesús Romero, Regino Agudo, Sánchez Mejías, El Molinero, Miguel Martín, Pedro Carra, Juan José Padilla y Víctor Manuel Blázquez. Rodolfo Núñez tomó la alternativa.

En cuanto a los percances, la temporada fue de las más benévolas de los últimos años, pues en sus 77 festejos sólo se produjeron cinco de pronóstico grave. De ellos, tres fueron producto de heridas por asta de toro: afectaron a Luis Francisco Esplá, Manolo Cortés y Carlos Pacheco. Los otros dos fueron resultado de una voltereta del novillo (Uceda Leal, quien sufrió fractura de hombro el día que cortó dos orejas) y el golpe de una banderilla que sufrió Armillita en el cuello, y le causó lesiones de pronóstico muy grave.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 26 de noviembre de 1995.

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