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GENTE

SORPRESA PUNITIVA

Luca Rizzo, un niño veneciano de cinco años, que ha pasado tres semanas en coma tras ser atropellado por un coche, ha recibido una sorpresa a su regreso a casa: una multa de 41.400 liras (unas 3.200 pesetas), que le impone la policía de tráfico por "haber cruzado sin respetar la preferencia". Luca iba en coche, con su madre cuando vio a su padre parado al otro lado de la carretera. Bajó del automóvil y, corriendo, atravesó la calzada sin dar tiempo a frenar a otro coche. El niño terminó con fractura de cráneo y lesiones en el tronco, que le pusieron al borde de la muerte. El comandante de la policía de carretera del Véneto, Giuseppe Poma ha reconocido que la multa es grotesca, pero inevitable, ante las posibles reclamaciones al seguro. Y se apunta como mérito el haber esperado a que el niño se despertase del coma antes de mandársela. Todo un detalle, teniendo, en cuenta que, añade, hay multas que, siempre por procesos con las aseguradoras, tienen que mandar a personas muertas. Cabe apostar, que no pagan ni una.-

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