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"Alemania no puede renunciar a la televisión pública", dice el director general de la WDR

Subirá el canon mensual a 2.500 pesetas para hacer frente a la crisis

El periodista Fritz Pleitgen, de 57 años, director general de la Radio y Televisión Alemana del Oeste (WDR), el canal público más importante del país, contempla con optimismo, a pesar de la competencia planteada por las cadenas privadas y la aparición de nuevos canales, el futuro de la televisión pública, "una componente irrenunciable de la sociedad en Alemania". Asegura que, con la llegada de las televisiones privadas, "los políticos alemanes se dieron cuenta de que la televisión pública no es tan mala".Pleitgen hace poco que rebasó los famosos primeros 100 días al frente del gran monstruo de la televisión pública alemana, la WDR. Desde el pasado 1 de julio Pleitgen desempeña el cargo de director general de la WDR y llegó a ese puesto avalado por una de las más brillantes carreras periodísticas.

La llegada de las televisiones privadas introdujo en Alemania el llamado sistema dual y colocó a los canales públicos enfrentados a una dura competencia, que ahora se agudiza ante las nuevas tecnologías audiovisuales. La televisión pública en Alemania es de verdad eso, pública, o sea dependiente de la sociedad civil y no del Gobierno de turno.

La televisión y la radio públicas se financian en Alemania con un canon que pagan los usuarios y los gremios de control se forman con representantes de todas las fuerzas sociales relevantes: partidos políticos, sindicatos, iglesias y organizaciones civiles de todo tipo. Estos gremios eligen a los cargos directivos y deciden sobre la gestión. En estos momentos el canon mensual para escuchar la radio y televisión pública en Alemania es de 23,80 marcos (unas 2.000 pesetas), que resulta insuficiente y hace que los canales públicos atraviesen una difícil situación económica. Se debate una subida hasta 28,50 marcos (algo menos de 2.500 pesetas) para el año 1997.

Otro elemento fundamental del sistema alemán de televisión pública es la componente federal de la primera cadena (ARD), que es la sigla que alberga a los diferentes canales regionales. En la ARD, la WDR es la más importante por su fuerza económica (175.000 millones de presupuesto), tamaño e ingresos al estar ubicada en el estado de Renania del Norte y Westfalia, el más poblado y rico de Alemania.

A Pleitgen le preocupan los problemas que plantea la explosión de los precios: "Hace años pagábamos 10 millones de marcos (860 millones de pesetas al cambio actual) por las emisiones de la Bundesliga de fútbol y ahora cuestan 150 millones (casi 2.600 millones de pesetas). Una película buena costaba 100.000 marcos (8,6 millones de pesetas) y hoy se paga medio millón de marcos (43 millones de pesetas) por un solo pase". Con gesto resignado, resume Pleitgen la situación: "hoy día tenemos que pagar hasta por la retransmisión del desfile de carnaval de Colonia".

La ARD es la cadena de radio y televisión con más corresponsales y estudios repartidos por el mundo. Considera Pleitgen que sería una política equivocada, a pesar de los actuales problemas financieros, que la ARD tratase de ahorrar a base de cerrar corresponsalías: "Me preocupa que caigamos en una sociedad desinformada en plena sociedad de la información. La realidad y la televisión se separan más cada vez. Este tipo de información lleva cada vez a mayor ignorancia, con un publico que cree saber, porque lo ve en imágenes

La televisión pública en Alemania cumple la función de satisfacer necesidades informativas básicas. Un 40% de la programación en las públicas lo ocupa la información, dice. Pleitgen. Añade el intendente que en los programas regionales se llega hasta los dos tercios de la programación dedicada a espacios informativos. Se defiende Pleitgen de la acusación de que la WDR tenga que observar la proporción entre los diferentes partidos políticos y asegura que ni siquiera se atiende al equilibrio tradicional, entre izquierda y derecha.

Emisora roja

Para Pleitgen, el mote de emisora roja con que algunos democristianos (CDU/CSU) bautizaron a la WDR, no se justifica con la realidad, porque "ni un solo director de programa en la WDR tiene carné de partido". Considera el intendente que el clima liberal del estado de Renania del Norte y Westfalia permite esa independencia de la WDR. "Si un programa irrita a la Iglesia católica, sale la evangélica en su defensa. No somos del todo independientes, pero la situación es envidiable".

Pleitgen proyecta orientar la WDR hacia la información europea, con una gran atención a lo que ocurra en la sede de las instituciones europeas, en Bruselas, situada a sólo dos horas de Bonn. Un canal dedicado a la informaclón parlamentaria, con los debates más importantes de los países europeos, figura entre los proyectos de Pleitgen. También piensa que la televisión pública alemana deberá tener su canal infantil.

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