Entrevista:

"Madrid me penetro a través de la piel"

Con su papel de Carmela en la película Suspiros de España (y Portugal) de José Luis García Sánchez, la actriz catalana Neus Asensi, 29 años, ha logrado darse a conocer para el gran público después de años dedicada a papeles pequeños en series de televisión y películas de cine más o menos desconocidas. Llegó a Madrid casi por casualidad hace seis años y aquí sigue desde entonces, viviendo en una ciudad que, dice, "me penetró a través de la piel". "Eso me pasa con muy pocos lugares; son en los que sabes que podrías vivir. Los recibes sin ningún tipo de prejuicio. Yo vine aquí sin haberlo planeado. De repente, me encontré con un billete en la mano y no pensé nada. Y creo que cuando las cosas te llegan por la emoción, como en este caso, es cuando te sacuden de verdad".Pregunta. ¿Cómo fue su primer encuentro con la ciudad?

Respuesta. Chicho Ibáñez Serrador necesitaba gente para, el Un, dos, tres. Vino al Teatro Arnau de Barcelona, donde yo trabajaba, a probar chicas para el programa. Me seleccionaron para la final en Madrid y me mandaron un billete para venir aquí. No salí elegida, pero me gustó tanto esta ciudad que pensé que tenía que venirme. Me acuerdo de que al llegar fui a un bar y pedí un café con leche. Me lo sirvieron en una tacita muy pequeña y yo lo quería en una grande. Me hizo gracia la distinta forma de servir el café.

P. Pero aparte del café, vería algo más..

R. Que en esta ciudad hay una cultura del ocio muy importante. Barcelona es una ciudad hermosísima, pero los catalanes estamos educados para trabajar, y en Madrid, aunque la gente trabaja, se sale cualquier día a cualquier hora. Se vive mucho más hacia fuera que en Barcelona. Es otra mentalidad.

P. ¿Percibe eso en otras cosas?

R. Funcionan cosas distintas. Lo que aquí puede ser un gran éxito comercial, allí no; y al contrario. Creo que se debe a la presión tan fuerte que vivió Cataluña en el franquismo. Ahora su forma de preservar la cultura es hacerse una piña, pero me parece que ya no es el momento de estar así. Resulta empobrecedor quedarse limitado a un territorio, porque lo que te hace más tolerante es la mezcla. El mestizaje es lo que te enriquece.

P. ¿Qué hacía en Barcelona y cómo empezó en Madrid?

R. Estuve trabajando como bailarina, vedette y actriz cómica en el teatro Arnau, pero estaba un poco harta del ambiente del Paralelo. En Madrid, empecé con un capítulo de la serie Eurocop. Luego fui haciendo cositas pequenas hasta que llegué a las series de televisión, como Hasta luego cocodrilo, La huella del crimen, Los jinetes del alba y Los ladrones van a la oficina. En el cine, el primer papel protagonista que tuve fue en Checho y familia, de Álvaro Sáenz de Heredia. Así hasta llegar a Suspiros de España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de agosto de 1995.