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A un metro de la música y el corazón

Un esbozo de guía para no perderse a los cantantes habituales en los escenarios de los garitos de la capital y la región

Lo único que tienen en común es que son músicos habituales de los garitos de la capital y la región. Los hay rockeros; quienes se inspiran en el folk medieval; destilan ritmos latinos otros. Casi todos cantan una balada de amor. En ese caso, alguno de ellos ha visto desde el pequeño escenario, a sólo un metro del primer espectador, que una pareja se toma de la mano o se besa brevemente, pero no llega a percibir, claro, a quiénes se les ha erizado el pelo por culpa de las palabras que cruzan su garganta. Ellos, que están tan cerquita, aprecian un aplauso fruto del fervor o una sonrisa dibujada en un rostro tenso si se pronuncian con ironía. Igualmente, el espectador puede estudiar cada rictus del artista, su boca abierta e hipnótica en el clímax de una canción, percibir las perlas de sudor que se deslizan por su cara.Unos han grabado muchos discos, otros empiezan y alguno acaba de editar sus primeros temas. Llenan con trozos de su corazón -todos componen las canciones que interpretan- locales llenos de humo y de hombres y mujeres con las desventuras del día a cuestas, gentes que quieren marcharse a casa envueltos en alguna emoción.

Ahora no es su mejor época: prefieren calentar el invierno y salir en verano a la calle o descansar. Tal es el caso de veteranos como Luis Pastor, Javier Ruibal o Ricardo Solfa. Pero muchos se quedan a, contar historias, fantasear o provocar. Faltan nombres, por razones de espacio. A todos se les ha pedido que expliquen en qué consiste su oferta y cómo se sienten al tocar en los garitos.

Isabel Montero. Es una sevillana de 35 años con larga trayectoria musical, desde hace 15 años. Con Paco Ortega cantó durante cinco años. Lleva toda la temporada cantando en bares con una banda de cuatro músicos de gran calidad con quienes se compenetra como un buen hermano. "Alguien había dicho que yo hago pop latino y es, lo que más encaja con mis temas: creo ritmos calientes con letras desgarradas", interpretadas por una voz tremendamente consistente y camaeónica. De apariencia frágil, se crece y suda la camiseta en sus actuaciones, cuando por su boca salen canciones de amor, un bolero de los de siempre o el calor que quiere destinarle a alguien afortunado -"en mis canciones", comentaba ella en su última actuación, "siempre hay referencias al calor y al fuego"-.

Se mueve a veces sinuosamente, otras enérgica y sus comentarios desde el estrado hacia la audienc¡a son tiernos y tímidos. "En los garitos no hay trampa ni cartón, es una gran escuela y se crean muchos momentos de intimidad", dice la cantante.

Días 16 y 17 de julio. Honky Tonk Covarrubias, 24; metro Bilbao), 1.00.

Ramón El Oso. Es un hombre de 33 años capaz de cautivar a sus amigos con una guitarra, la de Guillermo Martín, y un pensionista en su bar, El Suplemento (García de Paredes, 2), cuando se sube al escenario. Todo en él es sólido: su cabeza escasa de pelo, su corpachón, la manera que tiene de mover un pie cuando canta... Compone lo que él, llama rock latino. "Es la mezcla de rock and roll la música que escuché desde pequeño, la que oía mi hermano con la salsa, porque estuve en un grupo de salsa [El Combo Belga] durante seis años. Al hacer mi música me salieron ritmos similares a la salsa que se bailaba en Nueva York en, los años sesenta y setenta".

Hace temas sociales, ataca la tortura y su imaginación, tan consistente como su silueta, se cuela en las melodías, y se convierte así en contador de historias, como en la canción Barrio ladino, cuyo protagonista en un señor que pretende averiguar con quién en su barrio le pone los cuernos su esposa. "Al fin descubre que todo el mundo está liado con ella", comenta Ramón. También, claro, tiene canciones de amor.... como en la que se relata cómo una boca se funde con un sexo femenino. Ramón se siente muy a gusto cantando entre amigos en un garito, pero añora los grandes espacios "que ya no existen", dice. Día 22, en La Nave (Luis Mitjans, 50; metro Conde de Casal), 23.30. Gratis.

Rafael, Amor. Es un gordito afable que nació hace 46 años en Buenos Aires y que pulula por aquí desde hace 22 años. Se considera un juglar, un cronista cotidiano. "Hago periodismo cantado, generalmente urbano. Relatolos acontecimientos del ser humano, las tristezas, los paisajes humanos interiores. No rechazo el humor [él cuenta, entre canción y canción, historias e ironías que arrancan carcajadas]. La base de todo es la ternura", dice.

En su disco Un directo de amor, grabado hace un año en la sala Toldería -"el templo sudaca" de Madrid, dice-, se cuenta de él: "Aunque las modas cambien, no cambia de modo, como él mismo dice'?. Es "inconformista, profundo, comprometido, tierno, mordaz, payador infatigable, sudaca convencido, porteño hasta las entrañas". Le gusta actuar en cualquier lugar, "en un sitio pequeño la gente te ve la cara y hay más contacto, es la prueba fundamental para todo artista".

Todos los domingos, en la sala Toldería (Caños Viejos, 3; metro Opera), a las 20.30. Día 15, en la sala Taperola (Brasil, 14), de Leganés, a las 23.00.

The Neverly Brothers. Son una versión acústica de Desperadols, un grupo de 10 años de antigüedad, "en fase de nevera, debido al mal momento que pasa el rock como movimiento de izquierda", comenta Fernando Martín, uno de los miembros del dúo. The Neverly Brothers está hecho a la medida de locales pequeños que no admiten muchos voltios y guitarreo. Son Fernando, de 35 años, y Guillermo Martín, de 31, que se anuncian en las guías como la voz y la guitarra de los Desperados. Fernando, más voz que guitarra, define el estilo de la pareja como 'punk acústico, que responde a un espíritu festivo: se trata de crear una fiesta con pocos elementos. Lo eléctrico tiene difícil cabida, por las presiones municipales y del vecindario. Hay que tener salidas de ingenio y posiblemente actitudes distintas". Lo mejor de tocar en los bares es el contacto con el público: "La gente se ríe y les hacemos cantar". "Resaltamos la diferencia", dice, "ya estamos en un momento en que la gente va disfrazada de joven conservador. Cuando uno es individual y viste de una, manera, piensa de una manera, se expresa como un ser singular. Mi canción favorita es Freaks (como se definía a los marginales en EE UU a principios de siglo), donde se dice: 'Nadie es perfecto, y mucho menos tú".

Todos los martes de julio, en Swing (San Vicente Ferrer, 23; metro Tribunal), a las 22.30. 1.000 pesetas, con copa. Una jornada de julio en El Café del Foro (San Andrés, 38; metro Bilbao; información en el teléfono 445 37 42). Día 20 de julio, en La: Nave (Luis Mitjans, 50; metro Conde de Casal). Gratis.

Suburbano. El veterano grupo (más de 15 años) tiene dos cabezas, la de Luis Mendo, de 44 años (coro y guitarra), y la de Bernardo Fuster, de 43 (voz y guitarra), dos larguiruchos sonrientes. Durante seis años (1987-1993) han estado exclusivamente dedicados a componer, desde bandas sonoras hasta canciones para otros cantantes, como Ana Belén. Pero eso se acabó hace dos años, cuando el dúo volvió a subirse al escenario, dejó de ceder canciones a otros y se dedicó a hacer rhythm and blues con mensajes cotidianos.

"Nos gusta mucho cantar en garitos... Bueno, tampoco los tiempos están para bromas", reflexiona Luis. "En los bares no hay trampa ni cartón. Lo bueno es tener la gente a un metro y medio y, desde luego, es donde está la gran escuela". Suburbano ha lanzado su último disco en diciembre de 1994, Ya no puedo parar.13 de julio, en la sala Galileo Galilei (Galileo, 100; metro Argüelles).

Inma Serrano. Aporta juventud (26 años) y una sencilla mirada hacia dentro, dirigida sobre todo a los desencuentros del amor y a la exaltación de la amistad, con el Mediterráneo -es alicantina- de fondo. Su voz, con un atractivo punto ronco, se escucha en las emisoras de radio: acaba de grabar su primer disco y salta estos días por varias ciudades españolas en pleno periodo de promoción. Sus comentarios arrancan risas en su cálido directo, cuando sólo una guitarra acústica y sus palabras la respaldan bajo las bóvedas del local donde suele cantar.

Dice que lo suyo es el pop acústico "a mitad de camino entre los desenchufados y el pop-rock". Es una veterana garitera.

A su llegada a Madrid, pasó por Las Cuevas de Luis Candelas, por ejemplo. "En un lugar pequeño hay una relación más próxima. Ves las caras, es como una amistad. Aunque cuando es un sitio grande es brutal, te da mucha energía". Aunque no lo necesitase, le gustaría cantar en un garito una vez a la semana, concretamente en El Rincón del Arte Nuevo.

Todos los domingos y lunes de julio, en El Rincón del Arte Nuevo (Segovia, 17; metro Latina), a partir de las 22.00 horas. Día 6 de julio, en el Centro Comercial La Moraleja, 21.00 horas. Gratis.

Ismael Serrano. Es un vallecano de 21 años, generoso en pelo y en anatomía. Estudia Físicas y Filosofía porque desde pequeño sintió la llamada de las estrellas. Hace dos años que canta y que reparte maquetas llenas de mensajes, a veces tiernos, a veces agrios y en muchas ocasiones rebeldes. El se considera un cantautor al estilo tradicional con un leit motiv: la canción protesta. Sólo actúa en el bar Nuevos Juglares, adonde llegó un día a dejarles una maqueta. Miguel Ángel, uno de los dueños, alma del grupo La Oveja Negra o Gris, le animó a cantar un par de canciones. Pronto fue adoptado por la llamada trama de los Nuevos Juglares, un grupo de cantautores a quienes "une la música y mucho más, como aspectos ideológicos y personales", sugiere Ismael.

Los Nuevos Juglares son cuatro y se echan una mano; por ejemplo, Mónica, de La Oveja, toca la pandereta en una de las canciones de Ismael, que se enfrenta al foco sólo con su guitarra. Delante, un número sospechoso de jovencitas que repiten en cada recital. "Lo que más me gusta de cantar aquí es el contacto con la gente. Quiero tener amigos que se saben las letras de, mis canciones. Y los he hecho cantando...", dice un Ismael prematuramente maduro si se siguen sus letras: en ellas está la revolución de Chiapas, una mujer amada que vive una existencia aburrida y acomodada, los problemas de Madrid... Su canción favorita es Papá, cuéntame otra vez, una ironía sobre el Mayo del 68 en París y de lo que de él ha quedado.Día 7 de julio, en Nuevos Juglares (Cervantes, 7; metro Sevilla). Gratis.

La Oveja Negra o, Gris. El líder del grupo es Legna Leugrim (Miguel Angel al revés, apellidado García Alba), un malagueño de 28 años residente ahora en "Mejor-hada, fíjate", dice, "del Campo". La Oveja... nació hace cuatro años y Legna, su voz, ladrón de almas y troncos", dice de sí, mismo en una canción, nada en un mundo donde las hadas se coronan de agua, lloran las encinas, hablan las ranas y existen duendes que roban los ojos a los hombres aburguesados. Estudia Química y Física_por su gusto por la alquimia. El es uno de los propietarios del local Nuevos Juglares, donde todos los días de miércoles a domingo- hay actuación gratis. A veces toda la trama, compuesta por el citado Is-mael, La Oveja..., Marigel y Carlos Aguado Antonio Pinto cantan juntos. Mónica Franco, de 24 años, es la otra voz -cautivadora- de LaOveja... además de responsable de la percusión y de alguna de las letras. También estudia Química. "Los nuevos juglares somos como los antiguos, lo hacemos ahora partiendo de ritmos ibéricos. Nos mueve una renovación de la música. La juventud tiene que crear alternativas a la democracia mafiosa", dice Legna, quien no es muy amigo de los garitos: "Es muy cansado" sentencia.

Días 15 y 29 de julio, en Nuevos Juglares (Cervantes, 7; metro Sevilla), 23.00 horas. Gratis. Día 21, en Leganés. Las noches de Égalo, anfiteatro en la avenida de Juan Carlos 1, 22.30 horas. 300 pesetas. Día 22, en el Auditorio del parque de La Vaguada, a las 22.00 horas. Gratis.

Marigel y Carlos Aguado. Marigel, de 26 años, es pequeñita y reidora, responsable de las letras del dúo. Su compañero hace las músicas y los dos son de la trama Nuevos Juglares. Ella nació en el barrio de Salamanca y ahora vive en Aluche. Son relativamente nuevos en el negocio: cantan su "mezcla de jazz-blues con toques personales", según define ella su oferta desde noviembre. Desde marzo cantan en Nuevos Juglares. Dice ella que le encantan los garitos: "Hay mucha magia y mucha complicidad".

Día 28, a las 23.00 horas, en Nuevos Juglares (Cervantes, 7; metro Sevilla).Smiling Jack Smith. Es un estadounidense de 47 años, risa fácil -aunque el apodo de Sonriente se lo pusieran por todo lo contrario-, larga cabellera y mirada profunda, que vive en la sierra madrileña desde hace algunos meses. Ha recalado en Nueva York y en Canadá. Su rhythm and blues abriga unas canciones que surgen siempre de las letras que acuden a su cabeza: responden a emociones fuertes, como el amor, la violencia en las parejas, la avaricia... Luego se construye la música alrededor de las palabras con su guitarra, un instrumento venerable de los años cincuenta y... en inglés, aunque sus progresos en el dominio del español han dado como fruto una canción. "En Estados Unidos la gente en los garitos no hace caso al cantante. Aquí cuando cantas, se callan y te escuchan con interés; es estupendo", dice.

Día 8 de julio, en El PK2, a la 1. 30 (San Lorenzo de El Escorial). Gratis. Día 9, El Regalero Real (San Lorenzo de El Escorial), 22.30. Día 13, en Caledonia (Luchana, 37; metro Alonso Martínez), a las 23.00. Día 14, en Downstreet (Minas, 20; metro Noviciado), a las 12.00. Día 15, en La Maestranza (El Escorial), 23.00. Día 21, café Troya (El Escorial), 23.00. Día 22, café Doré (Torrecilla del Leal, 9; metro Antón Martín), 23.30. Día 25, Kappa (Olmo, 26; metro Antón Martín), 23.30. Día 27, en Casablanca (Torrelodones), 23.00. Día 5 de agosto, café del teatro Carlos III (San Lorenzo de El Escorial), 23.00. 18 de agosto, La Chistera (San Lorenzo de El Escorial), a las 23.00.

El ritmo se convierte en cabaré y provocación

Nancho Novo y los Castigados sin Postre. El caso del actor Nancho Novo y su grupo Castigados sin Postre es ejemplar: han pasado más de un año en el Alfil y, cuando el teatro decidió reducir sus ruidos por las presiones vecinales y prescindir de los servicios del actor y de su banda, pronto encontraron otro local para continuar su cita con el público.La formación, integrada por siete miembros, elabora un "rock cabareteado en el que participa mucho el público", según relata Luis José Rivera, el bajo y arreglista de la banda. Sobre el escenario suenan ritmos texmex, blues, reggae.... todas las letras son de Nancho Novo y en ellas "hay provocación con buen rollo", asegura el bajo.

Luis José confiesa que nunca dejaría de tocar en garitos, "tiene su gracia, el contacto es muy directo, al final te bajas a tomar la copa con la gente".

Todos los sábados de julio en Swing (San Vicente Ferrer, 23; metro Tribunal), a las 22.30. Precio: 1.000 pesetas con consumición.

Psicosis Gonsales. Esta drag queen (reinona) ha elaborado un espectáculo, lleno de humor "con un mensaje descaradamente sexual". Consiste en cabaré provocativo con mucha relación con el público. Sea quien sea, a todo el que pasa por allí se le insulta. LLegó hace 20 años del otro lado del Atlántico (es argentina). Hasta ha editado un disco llamado Psicodance, disponible en España y Latinoamérica, "el primero grabado por una drag queen de habla hispana", precisa. Se considera la reina del insulto y de la seducción y posee un anticlub de fans con más de 500 "miembros", vuelve a precisar.

Es una trabajadora infa tigable, muy ligada a Berlín Cabaret. En si tios así, más íntimos, actúa sola; para las disco tecas ha elaborado un espectáculo especial, en el que se acompaña de dos drag queens Mimí de Montparnasse y Brenda Ottey, además de Fran, "el chulo de Psicosis Gonsales" y Barbie Fox. Su canción favorita -"mi hit", la llama es Ramera: "Soy turbia, soy infame, indecorosa... ". Apare cerá en el cine en Fea, una cinta "que repasa lo cutre de la noche" con Las Veneno, Diabéticas Aceleradas, Loles León y Rossy de Palma.

Todos los jueves en Berlín Cabaret (Costanilla de San Pedro, 11; metro Latina), hasta el 15 de agosto, a las 3.00. Todos los miércoles en Friend's Club (Ronda de Toledo, 1; metro Puerta de Toledo), a las 3.00, con un artista invitado con el espectáculo Los miércoles, pescado fresco. A partir del 15 de septiembre en BagëLus-(María de Molina, 25), siete viernes a las 23.00. A partir de la misma fecha, en Palacio de Gaviria (Arenal, 9; metro Sol, información en el 526 60 69). Actuaciones en Tropic Costa (Madrid, 129, Getafe). Informa la sala.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de julio de 1995

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