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CARTAS AL DIRECTOR

Visigodos

En febrero enviamos la siguiente carta a Miguel Ángel Castillo, ya ex director general de Patrimonio Cultural de la Comunidad:"En noviembre de 1990 tuvo lugar en el Ateneo de Madrid un simposio sobre Los visigodos y su mundo, cuya jornada inaugural presidió Araceli Pereda, en compañía del fallecido presidente del Ateneo, José Prat; el catedrático de la Universidad de Alcalá Luis García Moreno; el alcalde de la misma ciudad, Florencio Campos, y el presidente, aquel año, de la sección de Ciencias Históricas del Ateneo, Luis Pío Moa. La, Comunidad adquirió entonces el compromiso de publicar en breve plazo las actas del simposio, lo que nos ratificó, en carta que adjuntamos, Araceli Pereda".

"Todos confiamos en la palabra dada y no aceptamos otros patrocinadores para las actas. Desde entonces han pasado cuatro años de dilaciones y promesas incumplidas. Están en la Consejería de Cultura las pruebas completas de las ponencias y comunicaciones del simposio, entre las que se encuentran las de prestigiosos investigadores y catedráticos de la especialidad. De pronto, últimamente nos informa por teléfono Antonio Méndez, coordinador de la publicación, de que, después de tan paciente espera y mil trastornos, el proyecto de publicación queda anulado".

"Les rogamos reconsideren tal decisión teniendo en cuenta los daños, etcétera".

La carta no obtuvo respuesta alguna. Tras mucho insistir, logramos hablar con Castillo, responsable directo del desaguisado, quien manifestó que no consideraba tener ningún compromiso al respecto, aunque dijo vagamente que su intención era que las actas llegaran a publicarse en esta legislatura, que se ha agotado. Era la enésima tomadura de pelo. Durante cuatro años nos estuvieron haciendo creer, cada trimestre, que la publicación estaba para salir... aunque para ello surgían obstáculos tan pintorescos como la oposición al prólogo. En éste se encomiaba la drástica economía de medios con que se habían organizado las jornadas en contraste con el derroche y ostentación a que se nos había venido acostumbrando en estos años. ¡Tales frases herían susceptibilidades, y hubo que censurar aquellos párrafos indiscretos!

Se da la circunstancia de que gran parte del gasto está ya realizado, pues se han hecho y corregido las pruebas. Pero, por desgracia, el asunto ha caído en manos del ocupado Castillo y la decisión final fue abandonar silenciosamente la publicación.

He aquí un ejemplo bien triste de cómo funcionan las cosas y del verdadero interés de algunos directivos por la cultura. Parece que la Administración no ha cambiado tanto desde los tiempos de Larra. Eso sí, se ha hecho mucho más cara.- Ex bibliotecario del Ateneo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de julio de 1995